El general Randy George, jefe de Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, fue removido de su cargo luego de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitara su renuncia, de acuerdo con información confirmada por fuentes oficiales a la cadena CBS.
La decisión fue anunciada por el vocero del Departamento de Defensa, Sean Parnell, en un contexto marcado por la creciente tensión internacional y la amenaza del presidente Donald Trump de intensificar acciones militares contra Irán.
En un comunicado oficial, el Departamento de Defensa indicó que la salida de George se realizó “de forma inmediata”, destacando que la medida responde a una reconfiguración del liderazgo militar impulsada por la actual administración. “El Departamento de Defensa agradece las décadas de servicio del general George a nuestra nación y le desea lo mejor en su retiro”, señaló el documento.
El secretario Hegseth defendió la decisión al afirmar que el mandatario “está eligiendo a los líderes que desea”, mientras que legisladores del Partido Demócrata expresaron inquietud por una posible politización de las fuerzas armadas, tradicionalmente apartadas de disputas partidistas.
George, quien asumió el cargo en agosto de 2023 como el 41.º jefe del Estado Mayor del Ejército, contaba con una trayectoria de casi cuatro décadas en el servicio militar. Durante su carrera fue desplegado en múltiples ocasiones en Irak y Afganistán, además de desempeñarse como subjefe del Estado Mayor y como asistente militar del exsecretario de Defensa Lloyd Austin, durante la administración de Joe Biden.
La salida de George se suma a una serie de destituciones y retiros en la cúpula militar estadounidense. Entre ellos destaca el caso del general Charles Q. Brown, quien fue removido como presidente del Estado Mayor Conjunto en febrero de 2025 sin explicación oficial.
También han sido relevados o han dejado sus cargos altos mandos de la Armada, la Guardia Costera y la Fuerza Aérea, así como oficiales asignados a la OTAN y asesores jurídicos militares, en lo que analistas consideran una reestructuración significativa del liderazgo castrense en Estados Unidos.