Al menos 100 personas del pueblo originario meshikan fueron desplazadas de manera forzada por la inseguridad en comunidades de Nayarit y actualmente se encuentran refugiadas en el municipio de Mezquital, donde reciben atención por parte de autoridades estatales y federales.
De acuerdo con el gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, las familias llegaron a la comunidad de La Guajolota tras caminar durante tres días sin alimentos, en condiciones extremas. El grupo está conformado por mujeres, niñas, niños, hombres y personas adultas mayores, quienes abandonaron sus hogares con lo indispensable.
A su llegada, fueron instalados en un albergue habilitado por el gobierno estatal, donde recibieron alimentos, atención médica y resguardo. Durante la revisión inicial se detectaron casos de deshidratación, falta de alimento y algunos contagios de sarampión, por lo que permanecen bajo vigilancia sanitaria.
El desplazamiento ocurre en un contexto de alta violencia en la región serrana limítrofe entre Nayarit y Durango. El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), encabezado por Adelfo Regino Montes, confirmó que la salida de las familias responde a un “clima de inseguridad” en la zona.
Las personas desplazadas provienen de comunidades como San Buenaventura y sus anexos, donde autoridades comunitarias han señalado que no existen condiciones para el retorno, además de solicitar rutas de acceso alternas hacia Durango ante el aislamiento que enfrentan.
El INPI también alertó sobre un brote de sarampión en la región, que ya provocó la muerte de dos menores en la comunidad de Los Amoles y mantiene a otras personas hospitalizadas.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el pueblo meshikan contaba con apenas mil 866 hablantes en el censo de 2020, lo que lo coloca en riesgo de desaparición, situación que se agrava con el desplazamiento forzado.
En la zona, la violencia ha sido atribuida a disputas entre grupos del crimen organizado por el control territorial y la explotación de recursos naturales como agua, madera y minerales. Otros pueblos originarios como los O’dam, Na’ayeri y Wixárika también han sido afectados por esta situación, particularmente en el municipio de Huajicori.
Mientras tanto, el gobierno federal ha iniciado la entrega de alimentos a través del INPI, y autoridades de Durango mantienen operativos de seguridad con apoyo de la Guardia Nacional y el Ejército, además de implementar brigadas de salud, vacunación y programas de apoyo para la población desplazada.
Hasta ahora, no existe una definición clara sobre el posible retorno de las familias a Nayarit, ni información sobre otras personas que habrían salido de la misma zona y permanecen sin localizar durante su trayecto.