El presidente de Francia, Emmanuel Macron, sostendrá este martes una reunión en París con el primer ministro libanés Nawaf Salam, en la que reiterará el compromiso de su país con el alto al fuego en Líbano y el respaldo a su integridad territorial.
De acuerdo con la oficina presidencial francesa, el encuentro en el Palacio del Elíseo también abordará el apoyo humanitario para las poblaciones desplazadas, así como la necesidad de impulsar reformas económicas y financieras que fortalezcan la soberanía libanesa y su proceso de reconstrucción.
La reunión se produce en un contexto de alta tensión, luego de que la misión de paz de la ONU en el sur del país, UNIFIL, fuera atacada el sábado con armas ligeras, dejando un soldado francés muerto y tres más heridos. Tanto Francia como la misión internacional responsabilizaron a Hezbollah, aunque el grupo negó su participación.
Macron ha exigido a las autoridades libanesas esclarecer el ataque y llevar ante la justicia a los responsables, subrayando que los cascos azules no deben ser objetivo de agresiones bajo ninguna circunstancia.
En paralelo, el escenario regional continúa en movimiento. Pakistán se prepara para una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, mientras que Líbano e Israel prevén sostener otro encuentro en Washington en los próximos días.
El conflicto se intensificó después de que Hezbollah lanzara misiles hacia Israel tras el inicio de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, lo que derivó en bombardeos y una ofensiva terrestre israelí en territorio libanés. En este contexto, el presidente libanés Joseph Aoun ha planteado la posibilidad de negociaciones directas con Israel a cambio de un cese de hostilidades, una propuesta que cobró fuerza tras la reciente tregua impulsada en la región.
Aunque Estados Unidos anunció un cese de hostilidades entre Israel y Hezbollah, persisten desacuerdos sobre su origen. Mientras Washington lo atribuye al diálogo entre Israel y Líbano, Hezbollah sostiene que fue resultado de la presión ejercida por Irán.
La situación sigue siendo frágil, con múltiples actores involucrados y negociaciones en curso que buscan evitar una nueva escalada en Oriente Medio.