El Gobierno de Irán negó este sábado que exista una reunión programada con representantes de Estados Unidos en Pakistán, en medio de los intentos internacionales por reactivar el diálogo y reducir la tensión regional.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, aseguró que “no se prevé que ocurra ninguna reunión” entre ambas delegaciones, y subrayó que cualquier postura de Teherán será transmitida a las autoridades paquistaníes a través de canales diplomáticos.
La declaración se produce tras la llegada del canciller iraní, Abás Araqchí, a Islamabad, donde sostendrá encuentros con altos mandos civiles y militares del país asiático. El viaje coincide con el anuncio de Washington sobre el envío de una delegación para intentar destrabar la crisis.
Desde la Casa Blanca se informó que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a la capital paquistaní con el objetivo de retomar el contacto directo con Irán, luego de detectar “algunos avances” recientes.
No obstante, Baqaei insistió en que Araqchí únicamente sostendrá reuniones con funcionarios pakistaníes de alto nivel, enfocadas en la mediación que mantiene Islamabad para poner fin a lo que Teherán describe como una “guerra impuesta” por Estados Unidos.
Antes de su arribo a Pakistán, el ministro iraní calificó su gira como “oportuna”, la cual incluirá también visitas a Mascate y Rusia, con el objetivo de coordinar posiciones y analizar el desarrollo de la situación regional. Araqchí subrayó además que los países vecinos siguen siendo una prioridad en la política exterior iraní.
Las negociaciones entre ambas naciones permanecen estancadas desde la fallida ronda celebrada el 11 y 12 de abril en Islamabad. Uno de los principales puntos de fricción es la negativa de Irán a sentarse a negociar mientras Estados Unidos mantenga el bloqueo naval sobre sus puertos y embarcaciones.
A pesar de ello, Pakistán continúa ofreciendo su territorio como sede para eventuales conversaciones, en un contexto de creciente presión internacional por reactivar el diálogo y evitar una mayor escalada en la región.