La crisis sanitaria y judicial relacionada con los llamados “sueros vitaminados” escaló en Sonora luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) emitiera una ficha de búsqueda contra el médico Jesús Maximiano Verduzco Soto, señalado por su presunta responsabilidad en varias muertes derivadas de procedimientos intravenosos realizados en clínicas privadas de Hermosillo y Ciudad Obregón.
La autoridad estatal anunció una recompensa de hasta 500 mil pesos para quien proporcione información “eficiente, veraz, precisa y oportuna” que permita localizar y capturar al médico, acusado del delito culposo con resultado material de homicidio por responsabilidad médica.
El caso se ha convertido en uno de los episodios más delicados para el sistema de salud privado en Sonora y ya provocó alertas preventivas en otras entidades del país, entre ellas Chiapas, donde autoridades sanitarias comenzaron campañas de advertencia sobre los riesgos de terapias intravenosas aplicadas sin supervisión adecuada.
Médico no acudió a audiencia y continúa prófugo
La FGJE confirmó que Verduzco Soto incumplió con su obligación de comparecer ante la autoridad judicial durante la audiencia inicial programada para enfrentar los cargos en su contra.
“No fue posible llevar a cabo la audiencia de formulación de imputación programada debido al incumplimiento de comparecer ante la autoridad judicial”, informó la Fiscalía sonorense en un comunicado.
Tras la ausencia del médico, las autoridades solicitaron nuevas medidas judiciales y reforzaron el operativo de localización, el cual contempla colaboración federal e incluso apoyo de Interpol.
Semanas atrás, el fiscal estatal Rómulo Salas Chávez aseguró que la captura del médico sería inminente debido a las diligencias realizadas por agentes ministeriales y corporaciones de seguridad; sin embargo, el acusado permanece prófugo mientras aumenta la presión social para esclarecer las muertes asociadas a los procedimientos realizados en sus clínicas.
“Los sueros se vendían como cafés”: Durazo
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, señaló que la investigación apunta a posibles irregularidades en las mezclas de sustancias utilizadas durante las terapias intravenosas y no necesariamente a la calidad de los insumos médicos.
Según explicó, los procedimientos eran aplicados bajo prácticas laxas y sin controles sanitarios estrictos.
“Se vendían los sueros vitaminados como si fueran cafés”, declaró el mandatario al describir cómo algunos pacientes podían incluso solicitar aplicaciones “para llevar”.
Las autoridades realizaron cateos en dos clínicas relacionadas con el caso: una en Hermosillo y otra en Ciudad Obregón, donde presuntamente se aplicaban mezclas intravenosas promocionadas como tratamientos para aumentar energía, aliviar fatiga o mejorar el bienestar general.
El caso generó preocupación nacional debido a que estas terapias se popularizaron en spas, centros estéticos y clínicas privadas bajo una narrativa de medicina alternativa y bienestar inmediato.
Chiapas emite alerta sanitaria
La repercusión del caso alcanzó a Chiapas, donde la Secretaría de Salud estatal emitió recomendaciones públicas para evitar riesgos relacionados con la aplicación de soluciones intravenosas.
A través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), las autoridades exhortaron a la población a acudir únicamente a establecimientos con licencia sanitaria vigente y verificar que los procedimientos sean realizados por personal certificado.
También recomendaron desconfiar de ofertas de “terapias intravenosas” en spas, centros de estética o servicios a domicilio sin infraestructura médica adecuada.
La dependencia alertó sobre síntomas que podrían indicar complicaciones graves, entre ellos fiebre alta, escalofríos, dificultad respiratoria, náuseas severas, desmayos y coloración amarillenta de piel y mucosas.
Industria bajo escrutinio
Los llamados “sueros vitaminados” son mezclas de vitaminas, minerales y electrolitos administrados vía intravenosa que suelen promocionarse como tratamientos para combatir cansancio, resaca, estrés o falta de energía.
Especialistas advierten que, aunque algunos procedimientos intravenosos tienen usos terapéuticos específicos, su aplicación indiscriminada o fuera de entornos hospitalarios puede provocar infecciones, intoxicaciones, reacciones adversas y contaminación bacteriana.
El caso de Sonora volvió a colocar bajo escrutinio una industria creciente de terapias de bienestar que en ocasiones opera con escasa regulación y una fuerte promoción en redes sociales.
Mientras continúa la búsqueda de Jesús Maximiano Verduzco Soto, autoridades sanitarias y judiciales enfrentan presión para determinar cuántas personas pudieron resultar afectadas y si existieron fallas sistemáticas de supervisión en este tipo de clínicas privadas.