Integrantes de la selección mexicana de gimnasia rítmica denunciaron presuntos actos de violencia psicológica, abuso de autoridad y sobrecarga física dentro del equipo nacional, situación que, aseguraron, ha puesto en riesgo su salud emocional y su continuidad deportiva rumbo a futuras competencias internacionales.
Las atletas manifestaron sentir temor de ser excluidas del proceso rumbo a los Juegos Olímpicos y perder años de preparación. “Hoy tenemos miedo, miedo de ser sacadas del proceso, también de no poder cumplir el sueño de competir en Juegos Olímpicos”, expresó la gimnasta Dalia Alcocer.
Las deportistas, que entrenan en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR), señalaron que durante las sesiones se han sentido expuestas y humilladas, además de denunciar cargas físicas que consideran excesivas y perjudiciales para su bienestar integral.
“Nadie debería elegir entre su salud mental, dignidad y carrera deportiva”, afirmó Alcocer al referirse a la situación que atraviesa el equipo.
Aunque en el pronunciamiento público no se mencionaron nombres directamente, diversos reportes relacionan las acusaciones con la entrenadora nacional Blajaith Aguilar.
El caso surge en uno de los momentos más destacados para la gimnasia rítmica mexicana. El conjunto nacional conquistó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, únicamente detrás de Brasil y por encima de Estados Unidos. Además, logró una histórica clasificación a los Juegos Olímpicos de París 2024.
Actualmente, el equipo se encuentra en preparación para defender el campeonato obtenido en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023, cuya próxima edición se celebrará en Santo Domingo.
Ante las denuncias, la Federación Mexicana de Gimnasia informó que Blajaith Aguilar fue separada de su cargo como entrenadora de la selección nacional. También indicó que trabajará temporalmente junto con el Comité Olímpico Mexicano para definir las decisiones técnicas mientras se designa a una nueva persona al frente del equipo.
Por su parte, Aguilar rechazó las acusaciones y aseguró que siempre se ha privilegiado el cuidado de las atletas. “Niego categóricamente cualquier acusación de maltrato”, señaló, al tiempo que sostuvo que el alto rendimiento exige cargas de entrenamiento superiores a las habituales, aunque —dijo— siempre respetando la integridad de las deportistas.
Las gimnastas afirmaron contar con el respaldo de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y expresaron confianza en recibir también apoyo del Comité Olímpico Mexicano.
Asimismo, externaron preocupación de que las autoridades deportivas prioricen los resultados competitivos por encima del bienestar físico y emocional de las atletas.
Finalmente, las deportistas aclararon que su denuncia busca proteger no solo a las integrantes actuales del representativo nacional, sino también a futuras generaciones de gimnastas. “Decidimos alzar la voz, no solo por nosotras; sino por las generaciones pasadas y las que vienen”, señalaron.
Hasta el cierre de esta edición, la Federación Mexicana de Gimnasia no había emitido un posicionamiento adicional sobre el caso.