Montecarlo, Mónaco.- La edición 72 del Gran Premio de Mónaco se disputará bajo condiciones inéditas luego de que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) implementara medidas especiales para reducir los riesgos derivados de las nuevas regulaciones técnicas de la Fórmula 1 para la temporada 2026.
La decisión responde a las características únicas del circuito callejero del Principado, considerado el más corto del calendario con poco más de tres kilómetros de longitud, donde la recuperación de energía eléctrica en las numerosas curvas de baja velocidad podría generar una acumulación excesiva de potencia en las baterías de los monoplazas.
De acuerdo con los análisis realizados por la FIA y la Fórmula 1, la energía recuperada en cada vuelta podría provocar que los autos alcancen velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora en determinados sectores, aumentando considerablemente el riesgo de accidentes en un trazado reconocido por sus estrechos márgenes y escasas zonas de escape.
A diferencia de otros circuitos del campeonato, donde las largas rectas permiten agotar parte de la energía almacenada, en Mónaco la configuración del trazado favorece una recuperación constante sin oportunidades suficientes para reducir la carga acumulada.
Ante este escenario, las autoridades deportivas establecieron una configuración obligatoria del sistema híbrido para todos los equipos. La medida contempla limitar el despliegue máximo de potencia de la unidad MGU-K, que comenzará a reducirse una vez que los autos alcancen los 200 kilómetros por hora, en lugar de los 290 km/h que se aplican habitualmente.
Asimismo, para esta carrera se eliminó el modo de adelantamiento introducido esta temporada y se restringió el uso de la aerodinámica activa en modo recta. Esto obligará a las escuderías a competir con una mayor carga aerodinámica durante toda la vuelta, reduciendo la dependencia de algunos sistemas tecnológicos.
Especialistas consideran que estas modificaciones representan un regreso parcial a los esquemas de gestión energética utilizados antes de la revolución reglamentaria de 2026, buscando equilibrar el rendimiento de los monoplazas y reforzar la seguridad en uno de los escenarios más emblemáticos del automovilismo mundial.
Las medidas han generado expectativas entre aficionados y equipos, ya que podrían influir de manera significativa en el desarrollo de la carrera, tradicionalmente considerada la joya de la corona de la Fórmula 1. Con 78 vueltas pactadas por las históricas calles del Principado, el Gran Premio de Mónaco se perfila como una competencia marcada por una inédita “edición limitada” en términos tecnológicos y estratégicos.