La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el Gobierno federal no entregará al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a Estados Unidos mientras las autoridades de ese país no presenten pruebas que sustenten la solicitud de detención urgente con fines de extradición presentada hace casi dos meses.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la exigencia de evidencias forma parte de los procedimientos habituales entre ambas naciones cuando se tramitan solicitudes de esta naturaleza.
“Si Estados Unidos no entrega las pruebas, puede rechazarse esa solicitud de detención urgente, independientemente de la investigación que lleve a cabo la fiscalía”, señaló Sheinbaum.
La presidenta agregó que el gobierno estadounidense también tiene la opción de iniciar formalmente un proceso de extradición, aunque en ese escenario igualmente tendría que presentar pruebas suficientes para respaldar sus acusaciones.
Sheinbaum recordó que, tras recibir la petición de la oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos, la Secretaría de Relaciones Exteriores remitió el caso a la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que revisó la documentación y determinó que no existían elementos suficientes para proceder.
Asimismo, destacó que en diversas ocasiones México ha solicitado a Estados Unidos la entrega de personas acusadas de delitos cometidos en territorio nacional y dichas peticiones también han sido rechazadas por falta de evidencias.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que Rocha Moya no cuenta con escoltas federales y que su seguridad está a cargo de las autoridades del gobierno de Sinaloa.
El caso ha generado atención debido a los señalamientos sobre presuntos vínculos del mandatario sinaloense con la delincuencia organizada, acusaciones que continúan bajo revisión mientras las autoridades mexicanas esperan información adicional por parte de Estados Unidos.