Caracas.- En medio de la tragedia provocada por los dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela y han dejado más de 500 personas fallecidas y más de dos mil heridas, la historia de Tsunami, un perro rescatista, se ha convertido en un símbolo de esperanza para el país.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, registrados el pasado 24 de junio, provocaron severos daños en distintas regiones, especialmente en el estado de La Guaira, considerado el más afectado por la emergencia. Las labores de búsqueda continúan entre edificios colapsados y montañas de escombros.
En ese escenario, Tsunami, un border collie especializado en búsqueda y rescate, protagonizó uno de los momentos más emotivos al localizar con vida a un hombre de aproximadamente 60 años que permanecía atrapado bajo los restos de un edificio residencial en Caracas.
De acuerdo con la organización encargada del operativo, el perro fue enviado a inspeccionar la zona mientras los rescatistas permanecían en absoluto silencio para evitar interferencias que dificultaran la detección de señales humanas. Tras recorrer el área, Tsunami realizó el marcaje que indicó la posible presencia de una persona con vida, lo que permitió concentrar los esfuerzos de rescate hasta lograr extraer al sobreviviente.
La historia del can resulta aún más conmovedora debido a su pasado. Cuando era cachorro fue víctima de abandono, desnutrición y maltrato, hasta ser rescatado por la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa).
Tras su recuperación, Jorge Beens, fundador del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID), detectó sus aptitudes y lo integró a un riguroso programa de entrenamiento para operaciones de búsqueda y rescate.
Desde entonces, Tsunami ha participado en múltiples emergencias dentro y fuera de Venezuela. Formó parte de la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar enviada a Turquía tras los devastadores terremotos de 2023 y colaboró en las labores de rescate durante las tragedias ocurridas en Las Tejerías y El Castaño.
Ahora, tras años de servicio, sus entrenadores señalan que el perro se encuentra cerca del retiro, luego de dedicar prácticamente toda su vida a salvar personas en situaciones de desastre.
La historia de Tsunami ha recordado a miles de mexicanos a Frida, la emblemática perra rescatista de la Secretaría de Marina que se convirtió en un símbolo de solidaridad tras el sismo del 19 de septiembre de 2017. Durante su carrera, Frida participó en numerosos operativos nacionales e internacionales, ayudó a localizar a personas con vida y recuperó restos de víctimas, consolidándose como uno de los mayores referentes del rescate canino en América Latina.
Hoy, mientras Venezuela enfrenta una de las peores tragedias de su historia reciente, Tsunami demuestra que, incluso entre la devastación, todavía es posible encontrar motivos para la esperanza.