Ciudad de México.— La captura de Misael “N”, alias “El Güero Pink”, considerado jefe regional de la célula delictiva “Gente del Güero Pink” (GDGP) y presunto operador de la facción “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, representa uno de los golpes más relevantes de las fuerzas federales en el sur de Sinaloa durante 2026.
El operativo se realizó la mañana del jueves 25 de junio en la comunidad de La Isla del Bosque, en el municipio de Escuinapa, mediante un despliegue coordinado por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Policía Estatal Preventiva.
La detención provocó una jornada de violencia en la región, con enfrentamientos armados, bloqueos carreteros e incendios de vehículos en distintos puntos del municipio, generando un ambiente de alta tensión entre la población.
Durante la acción, las autoridades aseguraron armas largas, cargadores, cartuchos útiles, equipo táctico y diversas dosis de presunta droga.
De acuerdo con las investigaciones, Misael “N” era un objetivo prioritario por su presunta participación en diversos delitos de alto impacto. Entre ellos, se le vincula con el secuestro y asesinato de mineros en el municipio de Concordia, además de actividades de narcomenudeo y control territorial en Escuinapa, El Rosario y Villa Unión.
Asimismo, las autoridades lo relacionan con el secuestro de turistas estadounidenses ocurrido en Mazatlán entre enero y febrero de 2026, por lo que su captura es considerada un avance importante en la estrategia federal para debilitar a los grupos generadores de violencia en Sinaloa.
En el mismo operativo fue detenido Hilario Javier “N”, quien presuntamente fungía como escolta de “El Güero Pink”. El caso ha llamado la atención debido a que el detenido se desempeñó como director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Escuinapa durante el periodo 2023-2025.
Tras su captura, ambos fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad a la Ciudad de México, donde quedaron a disposición de las autoridades federales para determinar su situación jurídica e integrar las carpetas de investigación por los delitos de secuestro, homicidio y contra la salud.
Las autoridades federales señalaron que este operativo forma parte de la estrategia para debilitar a las organizaciones criminales que operan en Sinaloa y reforzar las acciones para recuperar la seguridad en la entidad.