En medio del debate sobre un posible impulso a la fractura hidráulica o fracking en México, la organización CartoCrítica presentó un estudio en el que identifica 7.7 millones de hectáreas donde Petróleos Mexicanos tendría interés en desarrollar proyectos de exploración y extracción de hidrocarburos no convencionales.
Durante una entrevista, el director de CartoCrítica, Manuel Llano Vázquez Prada, señaló que desde 2018 dejó de publicarse información geográfica detallada sobre estos yacimientos, lo que, afirmó, impide que las comunidades potencialmente afectadas conozcan dónde podrían desarrollarse estos proyectos.
El estudio reconstruyó las posibles zonas de interés mediante el análisis de información de Pemex, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y otras fuentes oficiales. De acuerdo con sus resultados, en esas áreas viven más de seis millones de personas, entre ellas alrededor de 600 mil niñas y niños, 1.5 millones de mujeres en edad reproductiva, 1.25 millones de personas sin acceso a servicios de salud y más de 800 mil hablantes de lenguas indígenas.
Las entidades con mayor presencia de estas zonas son Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla.
Llano sostuvo que la explotación de estos recursos representaría un beneficio limitado, equivalente a unos 5.9 años del consumo nacional de petróleo y 3.7 años del consumo de gas. A cambio, advirtió, existen riesgos documentados como contaminación del agua, emisiones atmosféricas, actividad sísmica inducida y posibles afectaciones a la salud.
Uno de los principales señalamientos del estudio es el elevado consumo de agua que requiere esta técnica. Según CartoCrítica, la explotación de los recursos identificados demandaría más de 190 millones de metros cúbicos de agua. “No hay fracking sin agua”, afirmó Llano, quien también cuestionó la viabilidad económica de las tecnologías para reutilizar el recurso y aseguró que este método puede resultar entre cuatro y cinco veces más costoso que la extracción convencional.
El especialista también criticó la integración del comité de expertos convocado por el Gobierno federal para analizar el tema, al considerar que predominan perfiles vinculados al sector petrolero y que no existe representación de pueblos indígenas. Asimismo, mencionó que empresas internacionales como SLB, Halliburton y Baker Hughes han participado históricamente en operaciones de fracturación hidráulica en México.
Finalmente, el director de CartoCrítica recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum asumió durante su campaña el compromiso de prohibir el fracking y sostuvo que, por las condiciones ambientales, sociales y de disponibilidad de agua, “no hay viabilidad para hacer fracking en México”. El estudio “Fracking sin coordenadas públicas” fue presentado este martes a través de plataformas del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y de CartoCrítica.