Ciudad de México. Cada 2 de julio se conmemora el Día Mundial de los OVNIs, una fecha que reúne a investigadores, aficionados y curiosos para reflexionar sobre la posibilidad de vida fuera de la Tierra y recordar uno de los episodios más emblemáticos de la ufología: el incidente de Incidente de Roswell.
El origen de esta conmemoración se remonta al 2 de julio de 1947, cuando un objeto cayó en un rancho cercano a la ciudad de Roswell. Días después, una base aérea del Ejército de Estados Unidos informó inicialmente que había recuperado un “platillo volador”, lo que generó gran expectación entre la población y los medios de comunicación.
Sin embargo, horas más tarde, las autoridades rectificaron su versión y señalaron que los restos correspondían a un globo meteorológico. Ese cambio de postura alimentó durante décadas las teorías sobre un supuesto encubrimiento gubernamental y convirtió al caso de Roswell en el más famoso de la ufología moderna.
Con el paso del tiempo, el 2 de julio fue adoptado como el Día Mundial de los OVNIs, con el objetivo de promover el interés por los fenómenos aéreos no identificados, incentivar el intercambio de información sobre presuntos avistamientos y fomentar la investigación científica de aquellos eventos que aún no tienen una explicación definitiva.
La fecha también es aprovechada por diversos grupos para solicitar la desclasificación de documentos oficiales relacionados con objetos voladores no identificados, mientras que en distintos países se realizan conferencias, exposiciones, reuniones y actividades dedicadas a la ufología. En redes sociales, miles de personas comparten historias y relatos sobre presuntos encuentros con fenómenos inexplicables.
A casi ocho décadas del incidente, lo ocurrido en Roswell continúa siendo motivo de debate. Mientras algunos investigadores sostienen que los restos pertenecían a una nave de origen extraterrestre, la versión oficial del gobierno estadounidense señala que correspondían a un globo del Proyecto Mogul, diseñado para detectar pruebas nucleares de la entonces Unión Soviética.
Hasta el momento, no existe evidencia científica concluyente que confirme que el objeto recuperado fuera de origen extraterrestre. Aun así, el incidente de Roswell permanece como uno de los mayores misterios de la cultura popular y la principal referencia de una conmemoración que, año con año, mantiene vivo el interés por la posibilidad de que no estemos solos en el universo.