Ciudad de México.- Elementos de la Policía Federal Ministerial detuvieron la noche del 9 de julio en Cancún, Quintana Roo, al abogado y empresario Alejandro Mario “N”, hermano de Víctor Manuel Álvarez Puga, esposo de la conductora Inés Gómez Mont, en cumplimiento de una orden de aprehensión por su presunta participación en una red de delincuencia organizada dedicada al lavado de dinero y desvío de recursos públicos.
El operativo se realizó a las 21:26 horas sobre el bulevar Kukulcán, en la Zona Hotelera de Cancún. De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, tras su captura el imputado fue trasladado a la Ciudad de México para quedar a disposición de un juez federal en el Reclusorio Sur.
La Fiscalía General de la República (FGR) señala a Alejandro Mario “N” como una pieza clave dentro de una presunta red de corrupción de “cuello blanco”. La dependencia le imputa los delitos de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) y desvío de recursos públicos.
Según las investigaciones federales, el esquema presuntamente operado por los hermanos Álvarez Puga utilizó empresas fachada o factureras para triangular más de 2 mil 950 millones de pesos provenientes de contratos adjudicados por la Secretaría de Gobernación (Segob) y el sistema penitenciario federal durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Las indagatorias sostienen que la red realizó mil 446 operaciones bancarias simuladas con el objetivo de ocultar el origen y destino de los recursos, dificultando el rastreo del dinero.
El caso también involucra a Víctor Manuel Álvarez Puga e Inés Gómez Mont, quienes son investigados desde 2021, cuando se libraron órdenes de aprehensión en su contra. Víctor Manuel fue detenido en Miami, Florida, en octubre de 2025 por cuestiones migratorias, aunque hasta el momento su extradición a México no se ha concretado.
En tanto, Inés Gómez Mont permanece prófuga de la justicia. De acuerdo con la FGR, la exconductora habría recibido alrededor de 14 millones de pesos provenientes de las empresas utilizadas en el presunto esquema de desvío de recursos.
Con la detención de Alejandro Mario “N”, las autoridades consideran que se estrecha el cerco sobre la estructura financiera vinculada al caso y que la red de apoyo económico que habría facilitado la permanencia de los investigados fuera del alcance de la justicia se encuentra prácticamente desmantelada. En las próximas horas se definirá la situación jurídica del detenido y las medidas cautelares que enfrentará durante el proceso penal.