Un juez federal de Estados Unidos aplazó este miércoles la decisión sobre la fecha de inicio del juicio contra el expiloto militar cubano Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, acusado de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido en 1996.
Durante una audiencia de seguimiento en Miami, el magistrado Darrin P. Gayles concedió más tiempo a la Fiscalía y a la defensa para revisar las pruebas del caso y decidió no establecer por ahora una fecha para el comienzo del proceso.
El derribo ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando aeronaves de las Fuerzas Armadas cubanas interceptaron dos avionetas de Hermanos al Rescate. En el incidente murieron tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal de Estados Unidos.
González-Pardo Rodríguez, de 71 años, es señalado por las autoridades estadounidenses como uno de los militares cubanos presuntamente involucrados en la operación. La Fiscalía sostiene que el ataque fue ordenado por Raúl Castro, quien en ese momento se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). El expresidente cubano también ha sido señalado en relación con este caso.
Durante la audiencia, la Fiscalía confirmó que no solicitará la pena de muerte para González-Pardo Rodríguez. Sin embargo, de ser declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua, de acuerdo con medios locales.
Los fiscales solicitaron además que el proceso continúe mediante audiencias periódicas de seguimiento, sin sujetarlo por ahora a un calendario definitivo para el juicio. El juez Gayles indicó que estas audiencias podrían realizarse aproximadamente cada 60 días.
González-Pardo Rodríguez fue detenido en Jacksonville, Florida, en noviembre de 2025, inicialmente por un caso relacionado con fraude migratorio. Las autoridades estadounidenses lo acusaron de proporcionar información falsa al solicitar la residencia permanente en Estados Unidos.
El proceso judicial ocurre en un momento de creciente tensión entre Washington y La Habana, mientras el gobierno estadounidense ha incrementado las sanciones contra integrantes de la cúpula del régimen cubano, al tiempo que la isla enfrenta una severa crisis económica.