Ciudad de México.- Autoridades federales detuvieron en Mérida, Yucatán, a Justo Aurelio Rivera Parrazales, señalado como presunto operador logístico y financiero del Cártel del Noreste, durante un operativo en el que también fueron asegurados 15 vehículos de alta gama y diversos bienes con un valor estimado superior a 145 millones de pesos, lo que representa un golpe a la estructura financiera de la organización criminal.
De acuerdo con un comunicado conjunto de las dependencias de seguridad, la captura se realizó tras el cumplimiento de cuatro órdenes de cateo en distintos puntos de la ciudad de Mérida y en la comisaría de Komchén. Rivera Parrazales es investigado por presuntamente coordinar las operaciones logísticas del grupo delictivo y diseñar esquemas para el lavado de dinero.
Las autoridades señalaron que los inmuebles intervenidos eran presuntamente utilizados para actividades ilícitas, por lo que un juez autorizó las diligencias correspondientes.
Durante los cateos, además de la detención del presunto operador, fueron asegurados 15 vehículos de lujo, una caja fuerte, dos armas de fuego, cartuchos de diversos calibres, una bolsa con aparente metanfetamina, dólares en efectivo, joyería, dispositivos de banca electrónica, equipos de comunicación y cómputo, así como documentación y medios de almacenamiento digital relacionados con la investigación.
En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Las autoridades destacaron que el aseguramiento de los bienes y activos representa una afectación directa a la capacidad financiera del grupo criminal, el cual mantiene presencia en distintas regiones del país.
El Cártel del Noreste es una de las organizaciones criminales que, desde febrero de este año, fue incluida por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras, junto con otros grupos del narcotráfico mexicano, como parte de la estrategia para reforzar el combate al tráfico de drogas, especialmente de fentanilo, hacia Estados Unidos.