Nueva York.- Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este lunes a prisión de por vida por un juez de la Corte Federal de Brooklyn, en Nueva York, poniendo fin a una de las carreras criminales más longevas y poderosas del narcotráfico internacional.
El juez Brian Cogan también le impuso una multa de 15 mil millones de dólares, una de las sanciones económicas más altas dictadas contra un líder del crimen organizado, al considerar que esa cantidad representa la fortuna que habría acumulado durante décadas de actividades ilícitas.
Zambada, de 76 años, fue declarado culpable de diversos delitos relacionados con crimen organizado, tráfico de cocaína y fentanilo, tras haber dirigido durante más de tres décadas una de las organizaciones criminales más influyentes del mundo. Su captura ocurrió en julio de 2024, luego de ser trasladado a territorio estadounidense en un operativo que, según las investigaciones, involucró a Joaquín Guzmán López.
Acepta su responsabilidad
Durante la audiencia, “El Mayo” sorprendió al asumir públicamente su responsabilidad.
“No estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad”, expresó ante el juez.
Además, leyó una carta en la que pidió perdón a las familias afectadas por la violencia generada por el narcotráfico, exhortó a los jóvenes a no seguir ese camino y manifestó su deseo de que “se acabe la violencia en México y en cualquier otro lugar”.
Defensa busca prisión con atención médica
Debido a su edad y al deterioro de su estado de salud, la defensa solicitó que el capo sea recluido en un centro penitenciario con atención médica especializada, con el objetivo de evitar su traslado a la prisión de máxima seguridad ADX Florence, donde permanecen recluidos Joaquín “El Chapo” Guzmán y Genaro García Luna.
Entre las opciones planteadas se encuentran los centros médicos penitenciarios FMC Butner, en Carolina del Norte, y FMC Rochester, en Minnesota.
Posibles repercusiones en México
La sentencia también podría tener consecuencias políticas, ya que autoridades estadounidenses consideran que Zambada posee información relevante sobre presuntas redes de corrupción que habrían permitido el crecimiento del Cártel de Sinaloa durante décadas.
De acuerdo con la Fiscalía estadounidense, la organización criminal fortaleció su estructura mediante el pago de sobornos a integrantes de corporaciones de seguridad y a funcionarios públicos.
Por su parte, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha manifestado su intención de buscar mecanismos para reclamar parte de los bienes decomisados y destinarlos al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, en caso de que existan fundamentos legales para ello.