Busan, Corea del Sur.- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incorporó este domingo a su lista de Patrimonio Mundial las playas del Desembarco de Normandía, en Francia, y la región ampliada del monte Olimpo, en Grecia, en reconocimiento a su relevancia histórica, cultural y natural.
La decisión fue tomada por el Comité del Patrimonio Mundial durante su reunión en la ciudad surcoreana de Busan, donde también fueron inscritos otros sitios como el castillo de Alamut, en Irán; los teatros en condominio de los siglos XVIII y XIX, en Italia, y las fortalezas reales capetianas de Lenguadoc, en Francia.
Las playas del Desembarco abarcan unos 80 kilómetros de la costa del noroeste de Francia, donde el 6 de junio de 1944 las fuerzas aliadas iniciaron la operación militar que marcó el comienzo de la liberación de Europa occidental de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
La candidatura incluyó las cinco playas históricas conocidas por sus nombres en clave: Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword, además de otros sitios relacionados con la operación militar. La Unesco destacó que el conjunto conserva búnkeres, baterías de artillería, puestos de control, restos de campos de batalla, equipamiento bélico y paisajes conmemorativos, como el cementerio estadounidense de Normandía.
El organismo internacional señaló que estos espacios constituyen un paisaje cultural excepcional que preserva la memoria del sacrificio humano realizado para derrotar al régimen nazi y recuperar la libertad en Europa.
Por otra parte, el Comité aprobó por unanimidad la inscripción de la región ampliada del monte Olimpo, la montaña más alta de Grecia con 2 mil 914 metros sobre el nivel del mar, considerada en la mitología griega como la morada de los doce dioses del Olimpo.
El sitio fue reconocido por su extraordinaria biodiversidad, al albergar más de 2 mil especies de plantas, decenas de ellas endémicas, así como una fauna única en Europa. Además de su riqueza natural, el monte Olimpo posee un profundo valor cultural e histórico por su estrecha relación con la tradición y la mitología de la antigua Grecia.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, celebró la decisión al afirmar que, con este reconocimiento, “el mítico Olimpo se convierte en una montaña de toda la humanidad”, al considerar la inscripción como un importante logro nacional.