Ciudad de México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a ampliar sus aspiraciones sobre la nomenclatura geográfica al señalar que analiza cambiar el nombre del océano Atlántico o del Pacífico para denominar a alguno de ellos como “océano América”.
Durante un acto en el Despacho Oval, donde firmó una orden ejecutiva para renombrar el lago Ontario como “lago América”, el mandatario fue cuestionado sobre sus planes y aseguró que todavía falta un océano por incorporar a su nueva denominación.
“Ahora sólo nos falta un océano. Quizás tengamos que cambiar el nombre del Atlántico y/o del Pacífico. Quizás cambiemos”, afirmó Trump.
El presidente estadounidense recordó que al inicio de su actual administración también ordenó modificar el nombre del golfo de México por “golfo de América”, mediante una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, el mismo día en que regresó a la Casa Blanca.
“Lo cambiamos y ahora se le llama habitualmente golfo de América. Así que, si lo piensa, tenemos un golfo y tenemos un lago”, explicó.
Las modificaciones impulsadas por Trump tienen alcance oficial únicamente dentro de Estados Unidos, ya que las órdenes ejecutivas afectan los registros, mapas y documentos del gobierno federal estadounidense, sin obligar a otros países u organismos internacionales a adoptar las nuevas denominaciones.
La decisión sobre el lago Ontario ocurre además en medio de una creciente tensión entre Washington y Ottawa por la política comercial. Canadá ha rechazado de manera reiterada las referencias de Trump al país como el “estado 51” de Estados Unidos.
Las diferencias comerciales se han intensificado tras la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses, ante los cuales el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha anunciado represalias bajo el principio de responder “dólar por dólar”.
Trump también ha amenazado con elevar hasta 50 por ciento los aranceles a vehículos, autopartes y acero provenientes de Canadá a partir del 1 de enero de 2027.
Con el cambio del lago Ontario y sus declaraciones sobre los océanos Atlántico y Pacífico, el mandatario estadounidense mantiene su política de impulsar modificaciones en nombres geográficos desde el ámbito oficial de su gobierno.