Washington.- Estados Unidos confirmó por primera vez que mantiene armas de control espacial desplegadas en órbita, una revelación que eleva la preocupación internacional sobre una posible carrera armamentista fuera de la Tierra.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos informó que cuenta con capacidades capaces de defender a sus fuerzas contra acciones hostiles de adversarios y de “disputar y controlar” el espacio, así como afectar las capacidades de otros países.
“Estas capacidades pueden emplearse con fines ofensivos y defensivos”, señaló un portavoz de la institución en un comunicado, aunque no precisó qué tipo de armas fueron desplegadas ni cuántas se encuentran actualmente en órbita.
La Fuerza Espacial estadounidense también acusó a China de desarrollar y operar capacidades espaciales y contraespaciales como parte de su estrategia de modernización militar. Sobre Rusia, aseguró que considera el espacio un ámbito de combate y que la supremacía espacial podría ser un factor decisivo en futuros conflictos.
China y Rusia reaccionan
La confirmación estadounidense provocó críticas de China y Rusia, que advirtieron sobre los riesgos de convertir el espacio en un nuevo escenario de confrontación militar.
El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, rechazó la militarización del espacio y advirtió sobre su transformación en un “campo de batalla” y el inicio de una carrera armamentista.
“Instamos a la parte estadunidense a que deje de ampliar sus capacidades militares y de prepararse para una guerra en el espacio exterior”, declaró.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que el espacio debe permanecer libre de armas y llamó a mantener los esfuerzos internacionales para su desmilitarización.
¿Qué tipo de armas pueden utilizarse?
Aunque Washington no reveló detalles, entre las capacidades contraespaciales conocidas se encuentran sistemas no cinéticos, como láseres capaces de afectar sensores de satélites, además de herramientas de interferencia electromagnética y capacidades cibernéticas destinadas a interrumpir sus comunicaciones o sistemas de control.
La militarización del espacio no es nueva. Desde el lanzamiento del Sputnik en 1957, Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron a desarrollar tecnologías para proteger sus satélites y, eventualmente, neutralizar los sistemas espaciales de sus adversarios.
Una de las mayores preocupaciones durante la Guerra Fría fue el posible despliegue de armas nucleares en órbita. Sin embargo, el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 prohibió colocar armas de destrucción masiva en el espacio.
Pese a ello, Estados Unidos, Rusia, China e India han desarrollado durante décadas capacidades destinadas a interferir, inutilizar o destruir satélites, considerados esenciales para las comunicaciones militares, la vigilancia y los sistemas de navegación.
La confirmación de Washington abre ahora un nuevo capítulo en la competencia militar espacial y aumenta el temor de que futuras confrontaciones entre las grandes potencias se extiendan más allá de la Tierra.