Investigadores identificaron 35 especies de plantas y cuatro tipos de tierra que los animales consumen cuando presentan signos de enfermedad.
Ciudad de México.- Una investigación realizada en las faldas del Monte Elgon, en la frontera entre Kenia y Uganda, encontró nuevas evidencias sobre la manera en que los elefantes podrían seleccionar recursos naturales para tratar distintos padecimientos, en un comportamiento que apunta a una forma de automedicación.
El estudio, publicado en la revista científica Scientific Reports, fue encabezado por el Dr. Fabien Schultz, del Bernhard Nocht Institute for Tropical Medicine, y la Dra. Elodie Freymann, de la Universidad de Brown, en colaboración con la organización Mount Elgon Foundation.
Con el apoyo de guías ancestrales y habitantes de la región, los investigadores documentaron el consumo de 35 especies de plantas y cuatro tipos de tierra por parte de los elefantes cuando presentaban signos de enfermedad.
De las plantas identificadas, 25 cuentan con propiedades terapéuticas reconocidas por la medicina tradicional humana, mientras que nueve de las diez especies más mencionadas presentan actividad farmacológica que ha sido comprobada científicamente.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue el comportamiento de las madres elefante, quienes preparan una planta conocida localmente como Angurweet para administrarla a sus crías cuando presentan malestares estomacales.
Los investigadores consideran que estos comportamientos podrían aportar información sobre la capacidad de los elefantes para identificar recursos naturales con posibles efectos medicinales, aunque señalaron que todavía es necesario determinar con mayor precisión qué plantas son seleccionadas para padecimientos específicos y cuáles son sus efectos biológicos.
“El conocimiento local nos ha dado un mapa. Ahora queremos seguir a los elefantes e investigar si seleccionan plantas particulares en contextos de salud específicos, y si esas plantas tienen una actividad biológica relevante”, explicó Fabien Schultz.
Por su parte, Elodie Freymann destacó que el hallazgo también pone de manifiesto la importancia de conservar los ecosistemas donde existen estas especies vegetales.
“Esto demuestra lo entrelazadas que están nuestras medicinas con el mundo no humano”, señaló la investigadora, quien advirtió sobre los riesgos que representan la deforestación y la pérdida de biodiversidad.
El estudio plantea que los bosques del Monte Elgon podrían funcionar como auténticas “farmacias naturales”, no sólo para la fauna que depende de ellos, sino también como una fuente potencial de conocimiento para futuras investigaciones farmacológicas.
Los científicos consideran que proteger estos ecosistemas permitiría conservar el conocimiento tradicional asociado a sus especies y, al mismo tiempo, mantener abiertas nuevas posibilidades para descubrir compuestos naturales con aplicaciones medicinales.