Lourdes, Francia.- El papa León XIV se reunió este domingo durante casi dos horas con siete víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y de la Iglesia francesa, a quienes escuchó primero de manera individual y privada y posteriormente en grupo.
El encuentro tuvo lugar en la residencia episcopal de Lourdes y se prolongó durante una hora y 57 minutos, casi el doble del tiempo previsto inicialmente. De acuerdo con el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, participaron cuatro hombres y tres mujeres, acompañados por el obispo de Amiens, Gérard Le Stang, presidente del Consejo para la Prevención y Lucha contra la Pedofilia de la Conferencia Episcopal Francesa.
“Esta tarde, poco después de las 17:30, en la residencia episcopal de Lourdes, el papa León XIV se reunió con siete personas —cuatro hombres y tres mujeres— víctimas de abusos por parte de miembros del clero y de la Iglesia de Francia”, informó Bruni.
El pontífice escuchó de cada una de las víctimas sus historias y el sufrimiento padecido, incluyendo los casos en los que, según sus testimonios, existió complicidad o silencio por parte de personas que pudieron haber intervenido para ayudarlas.
También atendió sus propuestas para fortalecer las medidas de prevención y evitar nuevos casos. Con algunas de las víctimas, además, compartió momentos de oración.
Posteriormente, poco después de las 19:00 horas, León XIV se reunió con los siete participantes y les agradeció por compartir sus experiencias. En ese encuentro, reafirmó su compromiso de “garantizar que el mal que sufrieron jamás se repita”.
El papa también expresó su cercanía a las víctimas y, a través de ellas, a todas las personas que han sufrido o continúan enfrentando las consecuencias de los abusos. Asimismo, manifestó su esperanza de trabajar conjuntamente para que la comunidad católica sea un espacio donde personas de todas las edades puedan encontrar consuelo y sanación.
Piden pasar de los informes a las acciones
Cinco de los siete participantes hicieron pública su identidad: Jean-Marie Delbos, Véronique Garnier, Jérôme Guillement, Olivier Mardi y Bertrand Virieux. Los otros dos decidieron permanecer en el anonimato.
Tras la reunión, las víctimas ofrecieron una conferencia de prensa en la que coincidieron en destacar la disposición del pontífice para escucharlas y expresaron esperanza de que el encuentro se traduzca en cambios concretos dentro de la Iglesia.
Olivier Mardi, cofundador de la asociación Voix Libérées (Voces Liberadas) de Touraine, señaló que las víctimas sintieron que el papa las escuchó “de verdad” y destacó su atención durante la conversación.
Mardi explicó que presentaron diversas propuestas y plantearon la necesidad de pasar de la elaboración de informes a la aplicación efectiva de las medidas de prevención y reparación.
“En lugar de hacer informes todos los años (…), ahora hay que entrar en una fase de cogestión de las acciones”, sostuvo.
Según Mardi, León XIV reconoció que la Iglesia francesa ha desarrollado mecanismos que la colocan como una de las instituciones que han avanzado en la lucha contra los abusos sexuales, aunque subrayó que es necesario mantener los esfuerzos.
Para las víctimas, el encuentro de Lourdes representa apenas una etapa inicial. Mardi señaló que el pontífice es consciente de que los abusos pueden continuar y de que la transformación de la Iglesia será un proceso prolongado.
Reconocen una dimensión sistémica
Jérôme Guillement, quien denunció haber sido víctima de un sacerdote de Vendée durante su adolescencia, afirmó que el papa reconoció que la dimensión sistémica de los abusos “sigue existiendo” dentro de la Iglesia.
“Aunque la Iglesia ha hecho mucho en Francia, todavía tiene muchísimo trabajo por hacer”, afirmó.
Jean-Marie Delbos, víctima de violencia sexual en el centro educativo de Bétharram y autor de varios libros, calificó el encuentro como “un momento extraordinario”.
Delbos relató que perdió la fe después de los abusos que sufrió durante su juventud y aseguró que la reunión con León XIV le proporcionó una nueva perspectiva sobre la Iglesia y el papel del pontífice.
Bertrand Virieux, también víctima de abusos y fundador de una asociación de afectados, dijo haberse sentido “verdaderamente asombrado” por el compromiso expresado por el papa, así como por su capacidad de escucha.
Véronique Garnier, integrante del colectivo Foi et Résilience (Fe y Resiliencia), describió el encuentro como sencillo y señaló que León XIV transmitió la esperanza de que puedan producirse cambios.
Una de las dos personas que optaron por mantener su identidad en reserva relató haber sufrido abusos por parte del fallecido sacerdote Abbé Pierre, conocido por su labor contra la pobreza y por fundar el movimiento Emaús.
Un mensaje para las Iglesias nacionales
La reunión en Lourdes se produjo horas después de que León XIV pidiera a los obispos franceses mantener la “máxima vigilancia” frente a los abusos sexuales y continuar los esfuerzos de prevención y reparación.
Los encuentros del pontífice con víctimas de abusos durante sus visitas a España y Francia, así como su llamado a los obispos franceses, constituyen un “mensaje muy fuerte” para las Iglesias nacionales, consideró Marie Derain de Vaucresson, presidenta fundadora de la Instancia Nacional Independiente de Reconocimiento y Reparación (INIRR).
En una entrevista con EFE, Derain de Vaucresson señaló que estos encuentros muestran la importancia de escuchar y atender directamente a las víctimas. La víspera, entregó personalmente a León XIV un informe sobre los casos de abusos sexuales registrados dentro de la Iglesia católica en Francia.
La reunión en Lourdes marca así un nuevo capítulo en el diálogo entre las víctimas y la Iglesia católica francesa, en un proceso en el que las organizaciones de afectados reclaman que los compromisos expresados por las autoridades eclesiásticas se traduzcan en medidas concretas de prevención, reparación y protección.