La tenista china derrotó 7-5 y 6-4 a la rusa Mirra Andreeva en la final del Abierto de China y se convirtió en la primera jugadora local en ganar el torneo desde 2004.
La tenista china Zheng Qinwen conquistó este domingo el primer título WTA 1000 de su carrera tras derrotar por 7-5 y 6-4 a la rusa Mirra Andreeva en la final del Abierto de China, disputada ante una abarrotada pista Diamond de Pekín.
La campeona olímpica, de 24 años y ubicada en el puesto 54 del ranking mundial, hizo historia al convertirse en la primera jugadora local en ganar el cuadro individual femenino del torneo desde su regreso al calendario en 2004.
El triunfo también representó su primer campeonato desde los Juegos Olímpicos de París 2024 y marcó un momento especial en su carrera, luego de una etapa complicada por las lesiones que incluso la llevó a disputar la fase previa del pasado Abierto de Estados Unidos.
Zheng necesitó una hora y 42 minutos para imponerse a Andreeva, quinta del mundo y cuarta cabeza de serie, en un encuentro en el que demostró capacidad de reacción y fortaleza mental en los momentos decisivos.
Remonta en el primer set
El partido comenzó favorable para Andreeva, quien aprovechó los errores de la china para colocarse 2-0. Sin embargo, Zheng reaccionó rápidamente, recuperó el quiebre y comenzó a elevar su nivel ante el apoyo constante del público.
La rusa tuvo la oportunidad de cerrar el primer parcial cuando se encontraba 5-4 y 15-40, pero la local salvó dos puntos de set consecutivos. Posteriormente, Andreeva dispuso de una tercera oportunidad, aunque nuevamente se encontró con la resistencia de su rival.
Después de superar esos momentos de presión, Zheng tomó el control del encuentro al encadenar 11 puntos consecutivos, conseguir un quiebre en blanco y cerrar la manga con un ace para imponerse 7-5.
La remontada provocó la ovación de los aficionados, quienes alentaron a la tenista con el tradicional grito de apoyo chino: “¡Zheng Qinwen, jiayou!”.
Resuelve el partido bajo presión
El segundo set comenzó con quiebres consecutivos y mantuvo la igualdad hasta el 4-4. En ese momento, Zheng presionó el servicio de Andreeva en un largo juego en el que la rusa salvó tres oportunidades de quiebre, dos de ellas con aces.
Sin embargo, la china aprovechó su cuarta oportunidad para tomar ventaja y colocarse a un juego del campeonato.
Cuando llegó el momento de sacar para ganar el partido, Zheng enfrentó otra prueba de nervios después de cometer una doble falta que permitió a Andreeva colocarse 0-30.
La campeona respondió con un golpe ganador, un ace y dos puntos más para cerrar el encuentro por 6-4. Inmediatamente después, celebró entre lágrimas ante su público, consciente de la importancia de la victoria.
Un título para coronar su regreso
Aunque Zheng apenas conectó el 38 por ciento de sus primeros servicios, compensó esa irregularidad al ganar el 64 por ciento de los puntos disputados con su segundo saque. Su capacidad para salvar tres puntos de set en la primera manga y mantener la concentración en el cierre resultó determinante.
Con este resultado, la china sumó el sexto título de su carrera y se convirtió en la campeona con el ranking más bajo en la historia del torneo.
Por su parte, Andreeva también tendrá motivos para celebrar, pese a la derrota, ya que ascenderá al tercer puesto del ranking mundial.
Para Zheng, la victoria representa mucho más que un trofeo: significa regresar a la senda del triunfo después de las lesiones y escribir una nueva página en la historia del tenis chino, al conquistar ante su afición uno de los títulos más importantes del circuito femenino.