El primer ministro israelí calificó de “lamentables” las declaraciones del expresidente estadounidense, quien acusó a Israel de ceder terreno moral en Oriente Medio por sus acciones contra los palestinos.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, protagonizaron un nuevo enfrentamiento verbal luego de que el exmandatario demócrata criticara las acciones israelíes contra los palestinos y cuestionara las consecuencias morales de la política de su gobierno en Oriente Medio.
Durante un evento celebrado en Belfast, Irlanda, Obama afirmó que Israel ha “cedido terreno moral” por el trato que da a los palestinos. También señaló que, debido a su mayor poder, Israel tiene una responsabilidad especial para contribuir a romper el ciclo de violencia en la región.
“En algún momento, para romper el ciclo, la parte más fuerte tiene una responsabilidad en virtud de su fuerza”, expresó Obama, al recordar que planteó esta postura directamente a Netanyahu durante su presidencia, entre 2009 y 2017.
El expresidente estadounidense también condenó las acciones del movimiento palestino Hamás, responsable de los ataques contra Israel del 7 de octubre de 2023.
Netanyahu rechaza las acusaciones
En respuesta, Netanyahu calificó de “lamentables” las declaraciones de Obama y defendió los vínculos históricos del pueblo judío con el territorio israelí.
“El pueblo judío no es un ocupante extranjero en la tierra de sus antepasados. Nuestra historia no es una empresa colonial. Nuestra tierra no es robada”, afirmó el primer ministro.
Netanyahu también se refirió a la región de Cisjordania mediante el nombre bíblico de Judea, al sostener que forma parte de la patria histórica del pueblo judío.
Las declaraciones se producen en medio de una disputa de larga data entre ambos políticos. Durante la presidencia de Obama, las relaciones con Netanyahu estuvieron marcadas por desacuerdos sobre la política hacia los palestinos, la expansión de los asentamientos israelíes y las negociaciones para alcanzar una solución al conflicto.
En sus declaraciones, Obama reconoció que la creación del Estado de Israel en 1948 respondió, en parte, a la necesidad de ofrecer refugio al pueblo judío tras siglos de persecución y el Holocausto.
Sin embargo, también recordó que la fundación del Estado israelí estuvo acompañada por el desplazamiento de palestinos de sus tierras.
Asentamientos israelíes bajo cuestionamiento internacional
La disputa también se relaciona con la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, territorios ocupados por Israel desde la guerra de los Seis Días, en 1967.
Desde entonces, distintos gobiernos israelíes han promovido la construcción de asentamientos en esas zonas, argumentando razones de seguridad y vínculos históricos y religiosos con el territorio. Actualmente, entre 600 mil y 750 mil colonos israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén Este.
En julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia emitió una opinión consultiva en la que concluyó que la presencia continuada de Israel en los territorios palestinos ocupados es ilegal y que el país debe poner fin a esa situación, detener las nuevas actividades de asentamiento y reparar los daños ocasionados.
El tribunal también señaló que las políticas y prácticas israelíes en los territorios ocupados vulneran el derecho internacional. Aunque las opiniones consultivas no son vinculantes como una sentencia contenciosa, constituyen pronunciamientos jurídicos de relevancia internacional.
Netanyahu ha rechazado las críticas y las resoluciones que cuestionan la presencia israelí en esos territorios, al defender los derechos históricos del pueblo judío sobre la región.
ONU documenta violencia y desplazamientos
La expansión de los asentamientos y la violencia contra las comunidades palestinas continúan generando preocupación entre organismos internacionales.
De acuerdo con cifras de Naciones Unidas citadas en el reporte, hasta el 10 de agosto de 2026 se habían documentado más de mil 430 ataques de colonos israelíes que afectaron a unas 260 comunidades palestinas. Además, alrededor de 3 mil 800 personas habían sido desplazadas durante el año y 76 palestinos, incluidos 18 niños, habían muerto a manos de fuerzas israelíes o colonos.
En paralelo, las autoridades israelíes avanzaron o aprobaron aproximadamente 12 mil 360 viviendas nuevas en Cisjordania. Asimismo, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios registró 3 mil 407 demoliciones de estructuras palestinas en el Área C entre enero de 2023 y abril de 2026.
Amnistía Internacional ha denunciado las políticas israelíes en los territorios ocupados y las ha descrito como parte de un proceso de limpieza étnica, una caracterización que Israel rechaza.
El nuevo intercambio entre Obama y Netanyahu vuelve a poner en el centro del debate internacional la ocupación de los territorios palestinos, la expansión de los asentamientos y las responsabilidades de las partes para avanzar hacia una solución al conflicto en Oriente Medio.