El movimiento telúrico se registró a las 04:22 horas, a 10 kilómetros al sureste de Coyuca de Benítez, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional.
México registró actividad sísmica durante las primeras horas de este lunes 19 de octubre, con un movimiento telúrico de magnitud 4.2 localizado en el estado de Guerrero, informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
De acuerdo con el reporte, el sismo ocurrió a las 04:22 horas, con epicentro a 10 kilómetros al sureste de Coyuca de Benítez, Guerrero.
El SSN mantiene un monitoreo permanente de la actividad sísmica en el territorio nacional, donde los movimientos telúricos son frecuentes debido a la interacción de las placas tectónicas.
¿Por qué tiembla frecuentemente en México?
El país se encuentra en una región de alta sismicidad, particularmente en estados del sur como Guerrero, Oaxaca y Chiapas, donde la interacción entre las placas tectónicas genera constantes movimientos de la corteza terrestre.
La Ciudad de México también presenta actividad sísmica y puede experimentar los efectos de temblores cuyo epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia. Además, en algunas zonas de la capital se registran microsismos, generalmente de magnitud menor a 3.0, asociados con fallas geológicas locales.
Aunque diariamente ocurren numerosos movimientos telúricos, no todos representan el mismo nivel de riesgo. Sus efectos dependen de factores como la magnitud, la profundidad, la distancia del epicentro y las características del suelo.
¿Qué hacer antes, durante y después de un sismo?
Ante la actividad sísmica, las autoridades de Protección Civil recomiendan mantener medidas preventivas para reducir riesgos.
Antes del sismo:
Elaborar un plan familiar de emergencia e identificar zonas seguras y rutas de evacuación. Asegurar muebles, estantes y objetos que puedan caer. Preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos, linterna, radio, botiquín y documentos importantes. Participar en simulacros y conocer los protocolos de seguridad.
Durante el sismo:
Mantener la calma y alejarse de ventanas, cristales y objetos que puedan desprenderse. Si no es posible evacuar de forma segura, replegarse a una zona de menor riesgo y proteger la cabeza y el cuello. No utilizar elevadores ni correr hacia las salidas. Si se encuentra en un vehículo, detenerse en un lugar seguro, lejos de edificios, postes y cables.
Después del sismo:
Verificar si hay personas lesionadas y solicitar ayuda de emergencia cuando sea necesario. Revisar posibles daños estructurales y evacuar si existen riesgos. Comprobar si hay fugas de gas o daños en las instalaciones eléctricas, sin exponerse al peligro. Mantenerse informado a través de canales oficiales y evitar difundir rumores. No ingresar a inmuebles dañados hasta que las autoridades determinen que es seguro hacerlo.
El Servicio Sismológico Nacional continuará informando sobre los movimientos telúricos registrados en México a través de sus canales oficiales.