Los operativos policiales en Lisboa y Oporto dejaron al menos dos heridos leves. Los manifestantes anunciaron que retomarán las protestas y promueven una huelga general ibérica para el 11 de noviembre.
Las protestas por el acceso a una vivienda asequible en Portugal continúan pese al operativo policial realizado la madrugada de este martes 20 de octubre para desalojar los campamentos instalados en Lisboa y Oporto, que dejó un saldo de 55 detenidos y al menos dos heridos leves en la capital.
El desalojo comenzó alrededor de las 6:00 horas locales en la plaza de D. Pedro IV, conocida como Rossio, en Lisboa, y en la plaza de D. João I, en Oporto, luego de varios días de advertencias por parte de la Policía de Seguridad Pública (PSP) y del Gobierno portugués.
Las autoridades argumentaron que la legislación no permite mantener este tipo de protestas en la vía pública durante la madrugada.
Policía denuncia resistencia de manifestantes
En Oporto, la acampada comenzó hace más de una semana, aunque los participantes tuvieron que retirarse durante una noche, el jueves pasado, tras enfrentamientos con la policía que dejaron varios heridos. En Lisboa, las protestas comenzaron el sábado.
De acuerdo con la PSP, los agentes intentaron facilitar mediante el diálogo la salida voluntaria de los manifestantes y el retiro de las tiendas de campaña. Posteriormente, emitieron órdenes de dispersión y advirtieron sobre las posibles consecuencias legales de desobedecerlas.
En la capital, un grupo de participantes se negó a abandonar la plaza y adoptó comportamientos de “resistencia activa”, según la versión policial. La corporación aseguró que su intervención se apegó a criterios de necesidad, adecuación y proporcionalidad.
Sin embargo, los manifestantes denunciaron que los agentes recurrieron a golpes y empujones, además de retirar tiendas de campaña cuando todavía había personas en su interior.
Pese al desalojo, los participantes anunciaron que regresarán esta tarde a las mismas plazas para celebrar asambleas y decidir si reinstalan los campamentos.
Promueven una huelga general ibérica
Los organizadores aseguraron que mantendrán las movilizaciones para exigir soluciones a la crisis habitacional, que afecta a distintos sectores de la población en Portugal y otros países europeos.
“Vamos a seguir acampando, vamos a seguir resistiendo tanto aquí como en Oporto, eso no va a parar y el ruido va a aumentar”, afirmó Ana Luiza, integrante de la acampada en Lisboa, en declaraciones a la agencia EFE.
La activista también señaló que el problema de acceso a la vivienda trasciende las fronteras portuguesas y se extiende a países como España y Francia.
En ese contexto, los manifestantes impulsan una huelga general ibérica por la vivienda para el próximo 11 de noviembre. Para organizarla, ya establecieron contactos entre activistas de Lisboa, Oporto y Madrid, además de iniciar acercamientos con la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), cuyo respaldo esperan obtener.
Gobierno defiende actuación policial
El Ministerio del Interior de Portugal respaldó el operativo y destacó el profesionalismo de la Policía de Seguridad Pública.
En un comunicado, la dependencia sostuvo que los agentes priorizaron el diálogo y la persuasión para evitar el uso de la fuerza, y que intervinieron después de varios contactos con los manifestantes y de agotar los intentos para conseguir el retiro voluntario de las tiendas.
Por su parte, el alcalde de Oporto, Pedro Duarte, evitó pronunciarse sobre los desalojos. “No contribuyo a circos mediáticos”, respondió al ser cuestionado sobre las acampadas, aunque indicó que espera una respuesta del Movimiento por la Vivienda para concretar una posible reunión.
Desde la oposición, José Luís Carneiro, secretario del Partido Socialista, reconoció que los ciudadanos tienen legitimidad para expresar su indignación, pero subrayó que las manifestaciones deben desarrollarse con respeto a la ley y al Estado de derecho democrático.
El presidente de Portugal, António José Seguro, también se refirió al tema y aseguró estar “atento y vigilante”, al tiempo que destacó la importancia de preservar el prestigio de las instituciones policiales.
Aumenta el precio de la vivienda
Las movilizaciones se producen en un contexto de encarecimiento del mercado inmobiliario portugués.
De acuerdo con datos de Eurostat citados en los reportes, los precios de la vivienda en Portugal aumentaron 16.5% interanual durante el segundo trimestre de 2026, frente al incremento de 4.7% registrado en el conjunto de la Unión Europea.
El aumento de los precios ha intensificado las demandas de los colectivos que exigen medidas para garantizar el acceso a una vivienda, especialmente en las principales ciudades del país.
Pese a los desalojos, los manifestantes mantienen su intención de regresar a las plazas públicas y ampliar la movilización, mientras crece la expectativa sobre la posible convocatoria a una huelga general ibérica en noviembre.