EEUU: movilizaciones a favor y en contra por anulación del derecho al aborto

La conservadora Corte Suprema de Estados Unidos enterró el derecho al aborto y un puñado de estados aprovecharon para prohibir las interrupciones del embarazo en sus territorios.

El presidente Joe Biden denunció un “error trágico” que “pone en peligro la salud y la vida de las mujeres” y llamó a los estadounidenses a defender el derecho al aborto durante las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre.

Mi cuerpo, mi elección”, miles de personas protestan a favor del aborto

La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de prohibir el derecho al aborto sacó el viernes a las calles de Nueva York a miles de manifestantes que advertían “quiten nuestros derechos y desobedeceremos”.

Mayoritariamente jóvenes, y sobre todo mujeres, reclamaron su derecho a decidir sobre su cuerpo. “Mi cuerpo, mi elección”, se repetía como un mantra entre las asistentes, muchas con pañuelos verdes, símbolo de la lucha a favor del aborto que nació en Argentina y se extendió por todo el continente, para exigir este “derecho humano”.

Revolución desatada por la decisión de la Corte Suprema

Una revolución desatada por la decisión de la Corte Suprema de revocar su emblemática sentencia “Roe vs. Wade“, que desde 1973 garantizaba el derecho de las mujeres estadounidenses a abortar. Ahora la mayoría de los jueces la considera “completamente infundada”.

“La Constitución no hace ninguna referencia al aborto y ninguno de sus artículos protege implícitamente este derecho”, escribió el juez Samuel Alito, en nombre de la mayoría. Roe v. Wade“debe ser anulada”.

“Es hora de devolver el tema del aborto a los representantes elegidos por el pueblo”, a los parlamentos locales, escribió. Una formulación muy parecida al anteproyecto de sentencia que se filtró a principios de mayo.

Cientos de personas expresaron su alegría o tristeza

Cientos de personas expresaron su alegría o tristeza delante del templo del derecho, en Washington.

“Es difícil imaginar vivir en un país que no respete los derechos de las mujeres”, dijo Jennifer Lockwood-Shabat, de 49 años, entre sollozos.

Por el contrario, Gwen Charles, de 21 años, se alegraba: “Entramos en una nueva cultura de protección de la vida“.

El viernes por la noche había decenas de manifestaciones en curso o previstas en todo el país en protesta por la decisión de la corte.

Una victoria para Trump

La sentencia publicada el viernes “es una de las más importantes en la historia de la Corte Suprema desde su creación en 1790”, afirma el profesor de derecho sanitario Lawrence Gostin.

“Ya ocurrió en el pasado que cambie la jurisprudencia pero para establecer o restituir un derecho, nunca para suprimirlo”, explicó.

La decisión va en contra de la tendencia internacional de liberalizar el aborto, con avances en países donde la influencia de la Iglesia Católica sigue siendo fuerte, como Irlanda, Argentina, México y Colombia.

A nivel internacional, varias voces, como el primer ministro británico Boris Johnson y su homólogo canadiense, Justin Trudeau, o el presidente francés Emmanuel Macron han deplorado el fallo judicial.

El fallo llegó después de 50 años de lucha de la derecha religiosa, para la que representa una enorme victoria, pero no el final de la batalla: seguirán movilizándose para intentar que la mayor cantidad de estados lo prohíban e incluso en busca de una prohibición federal.

También encaja con la política del expresidente republicano Donald Trump quien, durante su mandato, remodeló profundamente la Corte Suprema incorporando a tres magistrados conservadores (Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett) que apoyan la sentencia.

El millonario republicano saludó una sentencia que “devuelve todo al nivel de los estados” y respeta la Constitución. “Es la voluntad de Dios”, agregó en la cadena Fox.

Concretamente la sentencia se basa en una ley de Misisipi que se contentaba con reducir el límite de tiempo legal para abortar. Desde la vista judicial de diciembre, varios jueces habían insinuado que tenían la intención de aprovechar la oportunidad para revisar la jurisprudencia de la Corte.

Los tres magistrados progresistas discreparon con la mayoría que, según ellos, “pone en peligro otros derechos a la privacidad, como la anticoncepción y los matrimonios entre homosexuales”, un temor avivado por el llamamiento de uno de los jueces conservadores, Clarence Thomas, a reabrir estos expedientes.

La mayoría incumplió “su obligación de aplicar la ley con honestidad e imparcialidad“, denuncian en un texto en tono cáustico.

El jefe de la corte, el conservador moderado John Roberts, mantuvo una “posición más ponderada”, en nombre de la “moderación judicial”. Era partidario de dar la razón a Misisipi y revisar los plazos para abortar sin tumbar Roe v Wade.

Realizaron pancartas improvisadas escritas en un trozo de cartón

Las pancartas improvisadas escritas en un trozo de cartón o una hoja de papel y las diferentes convocatorias a manifestar primero en Unión Square, más tarde en Washington Square y para concluir una tercera de nuevo en Union Square, muestra la sorpresa que causó, no por menos esperada, la decisión de la Corte Suprema, que por 6 votos a favor y 3 en contra borró de un plumazo el derecho del que habían gozado las ciudadanas de este país durante medio siglo.

Se podía sentir la rabia y la impotencia de una generación que se siente cada vez más alejada de unos jueces que, aseguran, no la representan. “Pro armas + Pro vida = hipócritas”, se podía leer en una pancarta en alusión a la decisión de la víspera, también de la Corte Suprema, de echar abajo una ley centenaria del estado de Nueva York que exigía un permiso especial para llevar armas en público.

Siete estados ya habían prohibido el aborto

Hasta el viernes por la noche, al menos siete estados habían prohibido el aborto: Alabama, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misuri, Oklahoma y Dakota del Sur.

Estados gobernados por los demócratas, como Nueva York, California, Oregon o el estado de Washington, han prometido que se convertirán en “santuarios” para las mujeres que deseen abortar.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, fue la primera en denunciar el viernes el “retroceso de los derechos de millones de estadounidenses” y prometió incluso “invertir 35 millones de dólares para facilitar el acceso a los servicios para abortar”.

Con información de AFP