Condenan a cuatro años de prisión a traficante de totoaba; deberá pagar más de 19 mdp

El sentenciado transportaba 41 vejigas natatorias de esta especie protegida; el delito también puso en riesgo a la vaquita marina y al ecosistema del Alto Golfo de California.

Ciudad de México.- Autoridades federales consiguieron una sentencia de cuatro años de prisión y el pago de 19 millones 27 mil 591 pesos por concepto de reparación del daño ambiental contra un hombre declarado culpable de traficar vejigas natatorias de totoaba, una especie en peligro de extinción, en el estado de Sonora.

De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), el caso se remonta al 10 de diciembre de 2019, cuando elementos militares y policías estatales detuvieron a Jorge “N” durante una revisión vehicular.

En el automóvil, que portaba placas de California, Estados Unidos, los agentes localizaron 41 vejigas natatorias de totoaba ocultas en 35 envoltorios.

La FGR acreditó la responsabilidad penal del acusado por un delito contra la biodiversidad, previsto en el artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal.

Al determinar la sanción, el tribunal consideró como agravantes la finalidad comercial de la conducta y las afectaciones ocasionadas a la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

DICTÁMENES CIENTÍFICOS PERMITIERON CUANTIFICAR EL DAÑO

Para establecer la reparación económica, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó dictámenes científicos que permitieron identificar la especie y calcular los daños ambientales derivados del delito.

Los estudios fueron considerados por el juez para determinar el monto de la reparación, que asciende a 19 millones 27 mil 591 pesos.

En el procedimiento también participó la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos contra el Ambiente (FEIDA), que sostuvo la acusación mediante las pruebas reunidas por el Ministerio Público Federal.

Por su parte, la Profepa intervino como parte ofendida y proporcionó asesoría jurídica y elementos técnicos para sustentar las afectaciones al medio ambiente.

Según ambas instituciones, la resolución contempló los daños relacionados con la totoaba, la vaquita marina y el ecosistema del Alto Golfo de California, una región de importancia para la conservación de estas especies.

BUSCAN ENDURECER SANCIONES POR DELITOS AMBIENTALES

La Profepa informó que trabaja con otras dependencias del sector ambiental en propuestas para incrementar las penas y sanciones aplicables a los delitos contra la biodiversidad.

Asimismo, anunció que mantendrá la colaboración con la FGR para fortalecer las investigaciones relacionadas con el tráfico ilegal de especies protegidas.

Las autoridades buscan combatir las actividades que afectan la riqueza natural del país y generan riesgos para la supervivencia de especies amenazadas.

LA TOTOABA, OBJETIVO DEL TRÁFICO ILEGAL

La totoaba es un pez endémico del Golfo de California cuya población disminuyó considerablemente debido a la sobreexplotación pesquera.

México prohibió su captura comercial en 1975 y actualmente se encuentra catalogada como una especie en peligro de extinción, por lo que está sujeta a medidas nacionales e internacionales de protección.

El principal atractivo para las redes dedicadas a su tráfico ilegal es la vejiga natatoria, conocida comercialmente como buche, que alcanza precios elevados en el mercado negro asiático, particularmente en China.

Este órgano se comercializa para su uso en la gastronomía y la medicina tradicional, donde se le atribuyen propiedades curativas y afrodisíacas que no cuentan con evidencia científica sólida.

La extracción y comercialización ilegal de totoaba representa una amenaza adicional para la biodiversidad marina de México.

EL TRÁFICO DE TOTOABA TAMBIÉN AMENAZA A LA VAQUITA MARINA

La pesca ilegal de totoaba está estrechamente relacionada con el riesgo de extinción de la vaquita marina, uno de los mamíferos marinos más amenazados del planeta.

Las redes de enmalle utilizadas para capturar totoaba pueden atrapar accidentalmente a las vaquitas, que quedan enredadas y no pueden salir a la superficie para respirar.

Esta captura incidental constituye una de las principales amenazas para la supervivencia de la especie, cuya distribución se concentra en el Alto Golfo de California.

Además de su protección bajo la legislación mexicana, la totoaba está incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que establece las restricciones más estrictas al comercio internacional de especies incluidas en esa categoría.

La sentencia contra Jorge “N” representa una resolución judicial en un caso de tráfico de fauna silvestre y establece una reparación económica por los daños ambientales acreditados durante el proceso.

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