Redacción | 23 de junio de 2025
Mario Vázquez Raña fue una de las figuras más influyentes del deporte olímpico en el ámbito internacional, especialmente en América Latina. Mexicano de nacimiento y empresario de profesión, su legado se extiende más allá del Comité Olímpico Mexicano: transformó la estructura del deporte continental y consolidó a México como una potencia en organización y gestión deportiva.
Nacido en la Ciudad de México en 1932, Vázquez Raña incursionó en el mundo deportivo como tirador olímpico, pero pronto destacó como dirigente. Asumió la presidencia del Comité Olímpico Mexicano en 1974 y, un año después, fue elegido presidente de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), cargo que ocupó durante cuatro décadas.
En 1979 fundó y presidió la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO), desde donde impulsó el desarrollo de estructuras deportivas en países con menos recursos. Su liderazgo fue fundamental para fortalecer la representación de América Latina y el Caribe dentro del Comité Olímpico Internacional (COI), organismo del que fue miembro desde 1991 hasta 2012.
Además de su carrera deportiva, Vázquez Raña fue un empresario destacado en el sector editorial, encabezando la Organización Editorial Mexicana (OEM), uno de los grupos periodísticos más grandes de habla hispana.
Falleció en 2015 a los 82 años. Tras su muerte, el entonces presidente del COI, Thomas Bach, ordenó que la bandera olímpica ondeara a media asta en Lausana, Suiza, como homenaje a su contribución al movimiento olímpico global.
Mario Vázquez Raña dejó una huella indeleble en el deporte mexicano e internacional: defensor de la autonomía de los comités olímpicos, promotor de la solidaridad entre naciones y constructor de un olimpismo más incluyente y global.