Ciudad de México.– La excandidata presidencial Xóchitl Gálvez expresó su inconformidad con la resolución de la jueza Mariana Vieyra Valdés, quien recientemente ordenó la liberación de Israel Vallarta, acusado de secuestro, pero condenó a 89 años de prisión a su hermana, Malinali Gálvez Ruiz, por un caso similar.
En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, Gálvez calificó la decisión judicial como un acto de justicia selectiva y sugirió que la jueza actuó por consigna. “Lo que me ronda en la cabeza es qué tanto influyó que la jueza haya sido puesta a prueba antes de la elección judicial. Sentenció a mi hermana justo antes de ese proceso”, señaló.
Gálvez aseguró que la sentencia contra su hermana representa un mensaje político en su contra por parte del actual gobierno. “¿Influyó que durante seis años como senadora levanté la voz y denuncié a funcionarios corruptos? ¿Que exhibí al hijo del expresidente López Obrador? Creo que esto fue una represalia, la 4T se me vino encima”, añadió.
Según explicó, ambos casos presentan características similares: tanto Malinali Gálvez como Israel Vallarta fueron detenidos en circunstancias cuestionables, llevados a casas de seguridad, presuntamente torturados y representados por defensores públicos. Pese a ello, la jueza emitió fallos distintos.
“Ambos fueron procesados por la misma jueza, y sin embargo, uno queda libre y el otro recibe una sentencia de casi 90 años. No hay congruencia”, lamentó Gálvez, quien también criticó que los testimonios que favorecían a su hermana fueran ignorados.
Además, señaló que aún existen vías legales para apelar la sentencia y confía en que el caso pueda tener un giro favorable.
Por otro lado, trascendió que Mariana Vieyra Valdés, jueza de distrito en el Estado de México, habría sido incluida en los llamados “acordeones” de la reciente elección judicial, donde fue identificada con el número 14 en la boleta amarilla como aspirante a jueza penal. También ha sido sancionada por el Instituto Nacional Electoral por irregularidades en sus gastos de campaña.
La decisión de la jueza de liberar a Vallarta, tras casi dos décadas en prisión, contrasta con el fallo contra Malinali Gálvez, pese a que se acreditó que fue víctima de tortura.