Durante la visita a Pekín del primer ministro ruso, Mijáil Mishustin, China y Rusia anunciaron que coordinarán esfuerzos para responder a sanciones unilaterales, reafirmando el compromiso de fortalecer sus lazos pese a las “turbulentas” condiciones externas.
En un comunicado conjunto del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, ambos países señalaron que harán “todos los esfuerzos necesarios para llevar a cabo la asistencia mutua y la cooperación en la oposición a las medidas coercitivas unilaterales”. Asimismo, declararon que cualquier acción de este tipo que se adopte saltándose las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU es “ilegal” y no puede ser aceptada ni reconocida.
Las declaraciones ocurren en medio de los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump por presionar a Moscú y a sus socios mediante sanciones y aranceles secundarios, en un intento por poner fin a la guerra de Rusia contra Ucrania.
China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU junto con Rusia, busca también consolidar su relación con Moscú, incluso tras la tregua comercial alcanzada recientemente con Estados Unidos.
Durante la visita, el presidente Xi Jinping se reunió con Mishustin para ampliar inversiones mutuas, mientras que el primer ministro chino, Li Qiang, destacó la intención de reforzar la cooperación con Rusia y defender los intereses de seguridad compartidos, un día después de su encuentro con el líder ruso en Hangzhou.
El comunicado conjunto subrayó además la necesidad de impedir abusos de monopolio o posiciones dominantes en sectores estratégicos de la economía global, en un mensaje dirigido implícitamente a Estados Unidos.