La selección alemana firmó una clasificación contundente rumbo al Mundial 2026 al derrotar 6-0 a Eslovaquia en la última jornada de la eliminatoria europea. Ambos equipos llegaban con los mismos puntos y con el pase directo en disputa, pero la Mannschaft resolvió el duelo con autoridad y ante su afición.
El conjunto dirigido por Jules Nagelman solo necesitaba empatar para obtener su boleto, sin embargo, salió decidido a evitar cualquier sorpresa y liquidó gran parte del encuentro en la primera mitad. Nick Woltemade abrió el marcador, Serge Gnabry amplió la ventaja y Leroy Sané firmó un doblete que dejó sin respuesta al conjunto eslovaco.
Con este resultado, Alemania confirma su presencia en su vigésima Copa del Mundo, manteniendo una racha que se remonta a 1950. Campeona en cuatro ocasiones, la selección vuelve a un Mundial con el objetivo de devolver el prestigio perdido tras las dolorosas eliminaciones en fase de grupos en Rusia 2018 y Qatar 2022.
Durante la segunda parte, los alemanes mantuvieron el control total del juego y completaron la goleada con anotaciones de Ridle Baku y Assan Ouédraogo.
El combinado germano llega al torneo norteamericano con una generación renovada y la mira puesta en retomar su papel histórico como potencia mundial.