La Semana 12 de la NFL dejó marcas históricas para varios jugadores jóvenes que se unieron a las leyendas de sus franquicias.
Jaxon Smith-Njigba, receptor de los Seattle Seahawks, estableció un nuevo récord de yardas recibidas en una temporada para el equipo. Con 167 yardas en la victoria 30-24 sobre los Titans, llegó a 1,313 yardas, superando la marca de DK Metcalf (1,303) y a Steve Largent (1,287). A este ritmo, podría convertirse en el primer jugador de Seattle en superar las 2,000 yardas en una campaña.
En Dallas, Dak Prescott reescribió la historia de los Cowboys al convertirse en el mariscal de campo con más yardas por pase en la franquicia, con 34,378 yardas tras su actuación de 354 yardas en la remontada 24-21 sobre los Philadelphia Eagles. Prescott logró la marca en 133 partidos, menos que los 156 de Tony Romo y los 165 de Troy Aikman.
Por su parte, Jahmyr Gibbs, corredor de los Detroit Lions, corrió para 219 yardas en la victoria 34-27 sobre los Giants, convirtiéndose en el primer jugador de Detroit en superar las 200 yardas en un partido desde Barry Sanders en 1997. Además, sumó tres touchdowns y ahora acumula 44 en su carrera, igualando a Randy Moss como el segundo jugador en alcanzar esa cifra antes de los 24 años.
Otro protagonista fue Laiatu Latu, ala defensiva de los Indianapolis Colts, quien se convirtió en el primer jugador de su equipo en una temporada con seis capturas de quarterback y tres intercepciones, tras su actuación ante los Kansas City Chiefs.
La Semana 12 demuestra que la nueva generación de la NFL continúa dejando huella y desafiando los récords de las leyendas de sus equipos.