Metepec, Edo. Méx.— Un grupo de mujeres indígenas de los pueblos mazahuas, otomíes, nahuas, tlahuicas y matlatzincas acudió a un laboratorio en Metepec para realizarse mastografías, un estudio clave en la detección temprana del cáncer de mama, principal causa de muerte por tumores malignos en México.
Gracias a la inteligencia artificial (IA), las imágenes se analizan de manera automatizada y se envían de forma remota a médicos especialistas, acelerando el triaje médico y reduciendo los tiempos de espera en un sistema de salud limitado. La tecnología permite identificar anomalías microscópicas y priorizar casos urgentes, aunque la interpretación final sigue a cargo de radiólogos.
El proyecto, denominado Proyecto Rosa, busca atender a 2,500 mujeres indígenas, enfrentando barreras de acceso, costumbres culturales y la dispersión geográfica de las comunidades. Organizaciones civiles y autoridades locales coordinan transporte, acompañamiento y traducción cuando es necesario, para garantizar que las pacientes reciban un diagnóstico oportuno y seguimiento médico.
Esta iniciativa resalta cómo la innovación tecnológica puede complementar la atención médica en zonas rurales y contribuir a reducir la mortalidad por cáncer de mama, un reto que combina desigualdad, infraestructura limitada y la necesidad de estrategias integrales de salud pública.