De la cárcel al cinturón verde y oro: O’Shaquie Foster, el campeón del CMB que encontró en México una segunda oportunidad

O’Shaquie Foster conoce de cerca la caída y la redención. El boxeador estadounidense estuvo recluido en un centro penitenciario de Orange, Texas, tras ser acusado de herir de bala en el hombro a un hombre en 2017. Aunque recuperó su libertad meses después, su vida dio un giro radical. Alejado de los problemas y enfocado en el boxeo, el púgil apodado “Ice Water” transformó la adversidad en motivación hasta alcanzar la cima del deporte.

En febrero de 2023, Foster se consagró campeón superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al derrotar al mexicano Rey Vargas, triunfo que no solo marcó su carrera, sino que también fortaleció un vínculo especial con México. Años antes, incluso enfrentó duras pruebas fuera del ring, como los estragos del huracán Harvey, que lo dejaron sin vivienda y lo obligaron a vivir en alojamientos temporales para damnificados.

Tras su victoria ante Stephen Fulton el pasado 6 de diciembre en San Antonio, Texas, Foster conquistó el título interino del peso ligero del CMB. Días después, en la Ciudad de México, recibió de manos del presidente del organismo, Mauricio Sulaimán, el emblemático cinturón verde y oro, acompañado de un certificado, un brazalete y un anillo, distintivos que ahora forman parte de los reconocimientos oficiales a los campeones del organismo.

El boxeador de 32 años ha consolidado su relación con el público mexicano no solo por sus combates, sino también por su admiración hacia la cultura nacional, la cual sigue desde la infancia a través de figuras históricas del pugilismo. Durante su visita a la capital del país, recorrió sitios emblemáticos como Teotihuacan y convivió con aficionados, destacando el cariño recibido.

Con la mira puesta en 2026, Foster se prepara para un año decisivo. Además de ostentar nuevamente el título superpluma del CMB, recuperado en noviembre de 2024 ante Robson Conceicao, espera el resultado de la unificación entre los mexicanos Emanuel “Vaquero” Navarrete y “Sugar” Núñez, con la intención de enfrentar al ganador y continuar su camino hacia la consolidación absoluta.

“Con cualquiera, no importa”, ha reiterado Foster, convencido de que las batallas dentro y fuera del ring lo han preparado para cualquier desafío. Su historia, marcada por la resiliencia, lo ha llevado a adoptar la esencia del boxeo mexicano como parte fundamental de su identidad deportiva.

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