Una explosión se registró este lunes en un hotel ubicado en el distrito financiero de Kabul, en una zona céntrica conocida por albergar oficinas y alojamientos frecuentados por extranjeros. Autoridades del Gobierno talibán confirmaron que el incidente dejó un número aún no determinado de víctimas.
El portavoz de la Policía de Kabul, Jalid Zadran, informó que la detonación ocurrió en un establecimiento situado en la calle Gulforoshi, dentro del área de Shahr-e-Naw, correspondiente al Cuarto Distrito Policial. Tras el suceso, fuerzas de seguridad acordonaron la zona para iniciar las investigaciones, sin precisar de momento si se trató de un ataque dirigido.
Aunque no se ha emitido un balance oficial de heridos o fallecidos, medios locales señalaron que el hotel podría albergar a ciudadanos extranjeros, entre ellos empresarios chinos, lo que ha generado especulaciones sobre un posible objetivo específico.
El hecho recuerda a incidentes previos ocurridos en el mismo sector de la capital afgana, como el ataque armado contra el Hotel Longan en diciembre de 2022, un lugar frecuentado por ciudadanos chinos y que entonces fue atribuido al grupo Estado Islámico de la provincia de Korasán (EI-K).
Desde el retorno de los talibanes al poder en 2021, los ataques de gran escala han disminuido en Kabul; sin embargo, persisten acciones selectivas en zonas urbanas, principalmente contra intereses extranjeros. Estos episodios representan un desafío para las autoridades, que buscan proyectar estabilidad y seguridad en un país afectado por sanciones internacionales y una economía debilitada.
China se ha consolidado como uno de los principales socios económicos del régimen talibán, con inversiones en sectores estratégicos, por lo que cualquier incidente que involucre a sus ciudadanos supone un golpe para los esfuerzos del Gobierno afgano por atraer inversión y reactivar su economía.