Aryna Sabalenka volvió a confirmar por qué ocupa la cima del ranking mundial. La bielorrusa se instaló en su cuarta final consecutiva del Abierto de Australia tras vencer con autoridad a Elina Svitolina en sets corridos, con parciales de 6-2 y 6-3, en la Rod Laver Arena.
El duelo arrancó con momentos de tensión para la número uno del mundo. En el primer set, Svitolina desperdició una oportunidad clave al no capitalizar dos break points cuando tenía ventaja de 15-40. Sabalenka resistió el embate con un servicio sólido y, a partir de ahí, tomó el control total del partido.
La bielorrusa fue implacable cuando tuvo opciones. Con el marcador 2-1, concretó su primer quiebre y comenzó a inclinar la balanza a su favor. Más adelante volvió a romper el saque de la ucraniana gracias a su juego agresivo, potencia desde el fondo de la cancha y buena movilidad, para cerrar el primer parcial por 6-2.
En el segundo set, Svitolina logró reaccionar de manera momentánea. Quebró el servicio de Sabalenka en el arranque y confirmó el break para colocarse 2-0. Sin embargo, la respuesta de la líder del ranking fue inmediata: recuperó el quiebre y enlazó tres juegos consecutivos que le permitieron darle la vuelta al marcador y ponerse 4-2.
A partir de ese momento, Sabalenka manejó el encuentro con calma y precisión, sin permitir que su rival volviera a meterse en la pelea. Con un tenis consistente y sin sobresaltos, cerró el segundo set por 6-3 y selló su pase a la gran final del torneo.
Ahora, la bielorrusa irá en busca del quinto título de Grand Slam de su carrera y el tercero en Melbourne, consolidando su dominio en Australia y su condición de favorita en el circuito femenino. Su rival será Yelena Rybákina, quien avanzó a la final tras imponerse a Jessica Pegula. El duelo decisivo se disputará el próximo sábado 31 de enero.