Prendas de víctimas de feminicidio se convierten en memoria viva en iniciativa internacional

Las pertenencias de una mujer asesinada suelen convertirse en uno de los recuerdos más valiosos para sus familias. Con esa idea surgió She’s Gone (Ella ya no está), una instalación artística que busca visibilizar a las víctimas de feminicidio a través de las prendas que alguna vez usaron.

El proyecto fue creado hace ocho años por la documentalista israelí Keren Goldstein, quien ideó esta propuesta tras conocer el caso de una mujer asesinada por su esposo en Israel, dejando a dos hijos pequeños. La directora reflexionó que, tras la cobertura inicial en los medios, muchas historias de violencia contra las mujeres terminan siendo olvidadas.

A partir de esa inquietud surgió la instalación, que presenta ropa perteneciente a víctimas de feminicidio como un símbolo de las vidas que ya no están. “Ahora la prenda está vacía, pero una vez hubo una mujer dentro”, explica Goldstein, al describir el mensaje que busca transmitir la exposición.

La muestra reúne hasta ahora alrededor de 40 prendas provenientes de distintos países y ha sido exhibida en naciones como China, Honduras y Greece.

Recolección de prendas durante el 8M en México

En México, el Frente Nacional Ni Una Menos se sumará este año a la iniciativa. Integrantes del colectivo realizarán un acopio de prendas durante la marcha del Día Internacional de la Mujer, frente a la Glorieta de las Mujeres que Luchan, ubicada en Paseo de la Reforma.

La cofundadora del colectivo, Ana Paola Lara, explicó que el objetivo es reunir de forma respetuosa las prendas que las familias decidan donar. Estas piezas, posteriormente, formarán parte de la exposición itinerante que recorrerá distintos países.

Entre las participantes está Yesenia Zamudio, presidenta del Frente Nacional Ni Una Menos, quien donará un vestido que perteneció a su hija, María de Jesús Jaimes Zamudio, asesinada en 2016. Para la activista, desprenderse de esa prenda representa un acto doloroso, pero necesario para mantener viva la memoria de su hija y generar conciencia sobre la violencia feminicida.

“Queremos que la sociedad entienda que no son cifras ni números, sino vidas e historias que hacen falta”, señaló.

Casos que impulsan la lucha

El feminicidio de María de Jesús, estudiante de Ingeniería Petrolera en el Instituto Politécnico Nacional, ocurrió en 2016. De acuerdo con su madre, la joven de 19 años fue víctima de violencia sexual y posteriormente arrojada desde un quinto piso. En un inicio, el caso fue tratado como suicidio por las autoridades, pero tres años después fue reclasificado como feminicidio. Actualmente, uno de los presuntos responsables permanece detenido a la espera de sentencia.

Zamudio afirma que su activismo surgió tras la muerte de su hija y denuncia que muchos asesinatos de mujeres son registrados como homicidios dolosos, lo que —según señala— reduce las penas contra los agresores.

Otra madre que se sumará a la iniciativa es Dulce Elizabeth Contreras, quien entregará ropa de su hija Fernanda Michelle Contreras. La joven, técnica protesista dental, fue asesinada en enero del año pasado cuando se dirigía a su casa tras celebrar su cumpleaños.

Según relata su madre, Fernanda recibió cinco disparos, por lo que ahora busca que el caso sea reclasificado como feminicidio debido a la violencia con la que fue cometido.

Ambas madres participarán también en la movilización del 8 de marzo, con la intención de visibilizar la violencia que enfrentan mujeres y niñas en el país y exigir justicia para las víctimas.

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