El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la ampliación de su programa piloto de bonos para visas de visitante B1/B2, el cual ahora abarcará a 50 países como parte de una estrategia para reducir las sobreestadías migratorias.
De acuerdo con la administración del expresidente Donald Trump, la medida busca evitar que personas permanezcan en territorio estadounidense después de que expire el tiempo autorizado en su visa.
El esquema establece que los solicitantes deberán depositar un bono reembolsable de 15 mil dólares. Este monto será devuelto siempre y cuando el visitante cumpla con las condiciones de su visa y abandone el país dentro del periodo permitido; de lo contrario, el dinero será confiscado.
La ampliación del programa, que incorpora a 12 nuevos países, entrará en vigor el próximo 2 de abril de 2026. Entre las naciones añadidas se encuentran Nicaragua, Túnez, Mongolia, Etiopía, Camboya y Mozambique, entre otras.
Durante la presentación de la medida, el secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la decisión al señalar que el gobierno estadounidense tiene la facultad de aplicar sanciones a quienes incumplan las condiciones migratorias.
“La ley nos da el derecho, y de hecho yo argumentaría la obligación, de eliminar a personas así de nuestro país. Y vamos a seguir haciéndolo. Es tan simple como eso”, expresó.
El programa ha generado debate entre especialistas y organizaciones migrantes, quienes advierten que el alto costo del bono podría limitar el acceso a visas de turismo para ciudadanos de países en desarrollo