Washington, D.C.— Éric Valencia Salazar, alias “El 85”, identificado como pieza clave en la fundación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se declaró culpable ante una corte federal de Estados Unidos por el delito de tráfico de cocaína.
De acuerdo con la minuta judicial, el capo mexicano compareció este 7 de abril ante el juez James Boasberg, quien aceptó su declaración de culpabilidad. La audiencia, originalmente programada por la mañana, fue reprogramada para la tarde del mismo día por ajustes de agenda.
El tribunal determinó que tanto la defensa como la fiscalía deberán presentar un memorándum para definir la sentencia, la cual será dictada el próximo 31 de julio.
De operador criminal a líder del CJNG
Originario de Jalisco, Valencia Salazar fue colaborador cercano de figuras del narcotráfico como Ignacio Coronel Villarreal, conocido como “Nacho”, y Óscar Nava Valencia, alias “El Lobo”, exlíderes del Cártel del Milenio.
Tras la fragmentación de ese grupo criminal en 2010, “El 85” se alió con Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, para consolidar una nueva organización que posteriormente se convertiría en el CJNG. En ese periodo también se le atribuye la creación del grupo armado conocido como Los Matazetas.
Sin embargo, su relación con “El Mencho” se fracturó tras su captura en 2012, la cual, según versiones, habría sido facilitada por su antiguo aliado. Tras recuperar su libertad en 2017 por fallas en el debido proceso, Valencia Salazar rompió definitivamente con el CJNG.
Rivalidad y caída
Posteriormente, fundó el llamado Cártel Nueva Plaza, organización que disputó el control de Jalisco al CJNG, lo que desató episodios de violencia en la zona metropolitana de Guadalajara.
“El 85” fue detenido nuevamente en 2022 por fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, y en febrero de 2025 fue entregado a autoridades de Estados Unidos junto con otros líderes criminales requeridos por ese país.
Actualmente, permanece recluido en un centro de detención federal en Pensilvania. Su declaración de culpabilidad lo convierte en el primer narcotraficante de alto perfil, de un grupo de casi un centenar de extraditados recientemente, en alcanzar un acuerdo con la justicia estadounidense, lo que podría derivar en una reducción de su condena, sujeta a la decisión final del juez.