Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un inusual episodio en la Casa Blanca al realizar un pedido de comida de McDonald’s y otorgar una propina de 100 dólares a la repartidora, como parte de su campaña para eliminar los impuestos sobre las propinas.
La entrega fue realizada por Sharon Simmons, trabajadora de DoorDash, quien llegó al Despacho Oval con el pedido. Durante el encuentro, el mandatario le entregó el efectivo y destacó su iniciativa fiscal enfocada en apoyar a trabajadores del sector servicios.
Simmons agradeció la medida, al señalar que ha representado un alivio económico para su familia. “Ha ayudado enormemente”, expresó ante el presidente y medios de comunicación presentes.
La propuesta de eliminar los impuestos a las propinas se ha convertido en uno de los ejes de la política económica de Trump. Impulsada desde 2024, la iniciativa derivó en 2025 en una deducción fiscal aprobada por el Congreso como parte de un paquete económico más amplio.
No obstante, especialistas han señalado que la medida no implica una exención total ni permanente, sino un beneficio temporal y limitado según el nivel de ingresos de los contribuyentes.
Durante el breve encuentro, Trump también abordó otros temas de política internacional, como las negociaciones con Irán, que concluyeron recientemente sin un acuerdo formal tras más de 20 horas de diálogo.
El mandatario tiene previsto viajar este jueves a Las Vegas, donde continuará promoviendo esta política fiscal, con la que busca consolidar el respaldo de trabajadores que dependen en gran medida de las propinas como fuente principal de ingresos.