En un proceso ágil que no superó los 20 minutos, Morena designó por unanimidad a Ariadna Montiel Reyes como su nueva presidenta nacional, cargo que ocupará hasta el 1 de octubre de 2027. La ahora dirigente sustituye a Luisa María Alcalde Luján, quien dejará el partido para integrarse como titular de la Consejería Jurídica de la Presidencia por invitación directa de la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo.
El relevo en la dirigencia forma parte de una reconfiguración interna tras la salida de Esthela Damián Peralta, lo que abrió paso a nuevos nombramientos dentro del movimiento. En este contexto, Montiel deja la Secretaría de Bienestar, dependencia que ahora será encabezada por Leticia Ramírez Amaya, ex titular de la Secretaría de Educación Pública.
Durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario de Morena, realizado en el World Trade Center de la Ciudad de México, también se oficializó el nombramiento de Óscar del Cueto García como responsable de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional. Asimismo, destacaron las designaciones de Citlalli Hernández al frente de la Comisión Nacional de Elecciones, y de Andy López Beltrán como secretario de Organización.
Al rendir protesta, Montiel advirtió sobre lo que calificó como una ofensiva constante contra el movimiento. “Hoy hay una ofensiva permanente contra nuestro movimiento”, señaló, al tiempo que subrayó que ningún actor externo podrá fracturar la unidad interna del partido.
De operadora social a líder nacional
Con una trayectoria que inició en 1999 en el PRD, Montiel Reyes se formó en la operación territorial y financiera en la capital del país. También participó en el movimiento estudiantil de la UNAM y dirigió la Red de Transporte de Pasajeros durante la administración de Marcelo Ebrard Casaubón.
Su paso por la Secretaría de Bienestar desde 2022 la posicionó como una de las principales operadoras de programas sociales a nivel nacional, consolidando su perfil político de cara a los nuevos retos electorales.
Retos rumbo a 2027
La nueva dirigencia enfrentará un panorama clave rumbo a las elecciones intermedias de 2027, donde se renovarán 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y miles de cargos locales. Entre sus principales objetivos destacan la consolidación del padrón de más de 12 millones de afiliados, el fortalecimiento de alianzas con partidos como el PT y el PVEM, y la պահպանación de la disciplina interna.
Su primera prueba será el próximo 7 de junio, con las elecciones legislativas en Coahuila.
Unidad ante tensiones externas
El congreso se llevó a cabo en medio de un contexto político complejo tras señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya. Ante ello, el presidente del Consejo Nacional de Morena y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, denunció presiones externas e hizo un llamado a cerrar filas dentro del movimiento.
“Entre nosotros no caben adversarios, esos están afuera”, afirmó, al destacar la importancia de la unidad frente a lo que consideró intentos de intervención extranjera.
Con estos cambios, Morena busca fortalecer su estructura interna y consolidar su proyecto político de cara a los próximos procesos electorales.