La participación económica en México se mantiene cercana al 60 %, aunque con contrastes marcados entre hombres y mujeres y desafíos en la calidad del empleo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y análisis de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En el contexto del Día del Trabajo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre de 2025 reportó que la tasa de participación económica se ubicó en 59.3 % de la población de 15 años y más. La Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 61.3 millones de personas, lo que representó un incremento anual de 293 mil.
De ese total, 59.8 millones de personas se encontraban ocupadas, cifra que implicó un aumento de 298 mil trabajadores respecto al mismo periodo de 2024. Sin embargo, la desigualdad de género sigue siendo evidente: 35.3 millones de hombres tienen empleo frente a 24.5 millones de mujeres.
La brecha también se observa entre quienes no participan en actividades remuneradas. En este rubro, 29.8 millones de mujeres permanecen fuera del mercado laboral, más del doble que los 12.3 millones de hombres, situación que el INEGI vincula principalmente con labores de cuidado y trabajo doméstico no remunerado.
Por sectores, el crecimiento del empleo fue impulsado por actividades como comercio, construcción, transportes, comunicaciones, correo, almacenamiento y el sector público.
En materia de ingresos, la desigualdad salarial persiste. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, las mujeres registraron un ingreso promedio trimestral de 23 mil 714 pesos, mientras que los hombres alcanzaron 36 mil 47 pesos. La diferencia supera los 12 mil pesos, lo que equivale a una brecha cercana al 35 %, es decir, ellas perciben alrededor de 65 centavos por cada peso que reciben ellos.
Pese al aumento en el empleo, las condiciones laborales siguen siendo un reto estructural. Cerca de cuatro de cada 10 trabajadores enfrentan situaciones críticas, ya sea por bajos ingresos o por jornadas laborales inadecuadas. Además, 4.1 millones de personas se encuentran en condición de subocupación.
Aunque la tasa de desocupación se ubicó en 2.5 % de la PEA —uno de los niveles más bajos en años—, especialistas advierten que este indicador no refleja completamente la realidad laboral, marcada por una alta informalidad.
Actualmente, alrededor del 54.8 % de las personas ocupadas trabaja en condiciones informales, sin acceso a seguridad social ni prestaciones. En noviembre de 2025, la participación en el mercado laboral se situó en 59.0 %, lo que confirma estabilidad en el indicador, pero también la persistencia de desigualdades en el mercado de trabajo en México.