El León XIV afirmó que “ninguna nación, ninguna sociedad ni ningún orden internacional puede considerarse justo y humano si mide su éxito únicamente por el poder o la prosperidad”, durante el discurso que dirigió este jueves 21 de mayo de 2026 a un grupo de embajadores que presentaron sus cartas credenciales ante la Santa Sede.
Ante representantes diplomáticos de Bangladesh, Chad, Mauricio, Namibia, Ruanda, Sierra Leona, Sri Lanka y Yemen, el pontífice estadounidense retomó el mensaje que emitió en enero pasado al cuerpo diplomático, donde advirtió que en un contexto global en el que “la paz se busca mediante las armas como condición para imponer el propio dominio”, es urgente recuperar “una diplomacia que promueva el diálogo y busque el consenso en todos los niveles: bilateral, regional y multilateral”.
León XIV sostuvo que el diálogo, aunque fundamental, debe acompañarse de cambios profundos en la forma de actuar de las naciones. “Un diálogo cortés y claro, por esencial que sea, debe ir acompañado de una profunda transformación: la voluntad de dejar de lado los intereses particulares en aras del bien común”, expresó.
El líder de la Iglesia católica también subrayó que una sociedad no puede considerarse verdaderamente humana si deja de lado a las personas más vulnerables. “Ninguna nación, ninguna sociedad ni ningún orden internacional puede considerarse justo y humano si mide su éxito únicamente por el poder o la prosperidad, descuidando a quienes viven al margen de la sociedad”, reiteró.
Asimismo, señaló que el espíritu de “solidaridad abnegada” debe orientar el trabajo diplomático y fortalecer a las organizaciones internacionales para convertirlas en espacios de encuentro y mediación.
El Papa destacó además que los organismos internacionales “siguen siendo instrumentos indispensables para la resolución de conflictos y el fomento de la cooperación”, especialmente en un escenario donde “las tensiones geopolíticas siguen fragmentando nuestro mundo”.
Por ello, pidió que estas instituciones sean “más representativas, eficaces y orientadas hacia la unidad de la familia humana”, además de impulsar esfuerzos conjuntos que fortalezcan la cooperación bilateral y multilateral.
Finalmente, León XIV instó a los diplomáticos a contribuir al fortalecimiento del diálogo, al entendimiento mutuo y a la construcción de la paz “tan necesaria en nuestro mundo”.