Budapest, Hungría.— Sergio “Checo” Pérez volvió a vivir una carrera para el olvido al abandonar el Gran Premio de Hungría debido a una falla en la suspensión de su monoplaza Cadillac, cuando se disputaba la vuelta 51 de la competencia.
El piloto mexicano, que arrancó desde el fondo de la parrilla, nunca encontró el ritmo para remontar posiciones en el circuito de Hungaroring y permaneció durante gran parte de la prueba en los últimos lugares. A 19 vueltas del final, un problema mecánico lo obligó a regresar lentamente a los boxes y retirarse de la carrera.
Con este resultado, Pérez registra cuatro abandonos en 11 Grandes Premios disputados durante la temporada, una cifra que evidencia los problemas de confiabilidad que enfrenta Cadillac en su año de debut en la Fórmula 1.
El tapatío de 36 años continúa sin sumar puntos y ocupa la posición 21 del Campeonato de Pilotos, en una campaña marcada por las fallas mecánicas y el bajo rendimiento del equipo estadounidense.
La jornada tampoco fue favorable para Cadillac, ya que su compañero de escudería, el finlandés Valtteri Bottas, también abandonó la competencia por problemas mecánicos, acumulando su quinto retiro de la temporada.
Mientras tanto, Lando Norris conquistó su primera victoria del año en una carrera marcada por las estrategias y los abandonos. El británico heredó el liderato luego de que su compañero de McLaren, Oscar Piastri, quien dominó buena parte de la prueba, se retirara en la vuelta 56 debido a una falla en la caja de cambios.
El podio lo completaron Max Verstappen, con Red Bull, en la segunda posición, y Charles Leclerc, de Ferrari, en el tercer lugar.
Tras el Gran Premio de Hungría, la Fórmula 1 entrará en su tradicional parón de verano. Cadillac aprovechará la pausa para buscar soluciones a los problemas de confiabilidad que han afectado a sus dos pilotos y preparar la segunda parte del campeonato, que se reanudará a finales de agosto.