Una niña de 11 años fue detenida en Edmond, Oklahoma, Estados Unidos, luego de que su hermano de 15 años fuera encontrado muerto por una aparente herida de bala dentro de la vivienda familiar.
De acuerdo con el Departamento de Policía de Edmond, la menor fue arrestada durante la madrugada del jueves 10 de septiembre y trasladada a un centro de detención juvenil, donde fue registrada bajo una acusación de asesinato en segundo grado.
Los hechos ocurrieron la tarde del miércoles 9 de septiembre, cuando agentes acudieron a una vivienda ubicada en la cuadra 1100 de Lapwing Road, tras recibir un reporte sobre una persona herida. Al ingresar al domicilio, los policías localizaron al adolescente sin vida.
Emily Ward, portavoz de la Policía de Edmond, señaló que, con base en la información disponible hasta el momento, la niña era la única otra persona que se encontraba dentro de la vivienda cuando ocurrió el incidente.
La menor llamó a su madre después del disparo
La madre de los hermanos no se encontraba en casa al momento de los hechos. Según una grabación de las comunicaciones de los servicios de emergencia citada por ABC News, la mujer explicó a las autoridades que su hija la llamó para informarle que alguien había disparado contra su hermano.
La misma fuente señaló que el adolescente habría recibido un disparo en la cabeza. Sin embargo, la policía no ha revelado públicamente cómo ocurrió el disparo, quién era el propietario del arma ni de qué manera la menor habría tenido acceso a ella.
Tampoco se ha informado sobre un posible móvil. La investigación permanece abierta y las autoridades han evitado divulgar información que permita identificar a los menores involucrados.
Vecinos aseguran que los hermanos tenían una buena relación
Habitantes del vecindario expresaron su sorpresa por lo ocurrido y señalaron que anteriormente habían visto juntos a los dos hermanos.
Una vecina que afirmó ver con frecuencia a la niña regresar de la escuela la describió como una menor “dulce”. Richard New, otro residente de la zona, dijo que el caso sorprendió a quienes conocían a la familia.
“Los padres siempre parecían amables, los niños parecían amables”, declaró.
La Policía de Edmond calificó el caso como una situación “desgarradora” para la familia y expresó sus condolencias mientras continúa la investigación.
Aunque la menor fue ingresada a un centro de detención juvenil bajo una acusación de asesinato en segundo grado, la Fiscalía del Condado de Oklahoma deberá determinar si presenta formalmente cargos en su contra