La Fiscalía de Florida anunció una acusación estatal contra el expresidente cubano por la muerte de cuatro tripulantes de la organización Hermanos al Rescate.
La Fiscalía del estado de Florida anunció este lunes la presentación de cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido en febrero de 1996, en el que murieron cuatro personas.
El fiscal de Florida, James Uthmeier, informó en conferencia de prensa que las autoridades estatales también emitieron una orden de arresto contra el exmandatario por conspiración para cometer homicidio en primer grado.
“Estamos anunciando cargos estatales contra Raúl Castro, junto con una orden de arresto por conspiración para cometer homicidio en primer grado”, declaró el funcionario.
La acusación estatal es independiente del proceso impulsado por el Gobierno de Estados Unidos el pasado 20 de mayo, por lo que el caso podría enfrentar procedimientos judiciales separados, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.
El derribo de las avionetas
Los hechos ocurrieron el 24 de febrero de 1996, cuando dos cazas cubanos derribaron dos avionetas desarmadas pertenecientes a Hermanos al Rescate, una organización que realizaba labores de búsqueda y asistencia a balseros cubanos que intentaban llegar a Florida.
El ataque provocó la muerte de los cuatro tripulantes de las aeronaves. Un tercer avión, en el que viajaba el líder de la organización, José Basulto, logró escapar.
Las aeronaves derribadas cayeron en aguas internacionales. En aquel momento, Raúl Castro se desempeñaba como ministro de Defensa de Cuba, cargo desde el cual las autoridades estadounidenses lo vinculan con los acontecimientos.
Por su parte, el fiscal federal para el distrito sur de Florida, Jason Reding Quiñones, explicó que el sistema judicial estadounidense permite que el Gobierno federal y las autoridades estatales procesen presuntas violaciones a sus respectivas leyes.
“Eso significa dos procesos judiciales separados, cada uno por cuenta propia”, señaló.
En medio de las tensiones entre Washington y La Habana
La nueva acusación se produce en un contexto de tensiones entre Cuba y Estados Unidos, agravadas por las restricciones al suministro de petróleo impuestas por Washington desde enero, que han profundizado la crisis económica y energética de la isla.
El proceso contra Raúl Castro representa un nuevo episodio en las disputas políticas y judiciales entre ambos países, cuyas relaciones han estado marcadas durante décadas por sanciones, enfrentamientos diplomáticos y diferencias ideológicas.
La acusación anunciada en Florida abre una nueva vía judicial en torno a uno de los episodios más controvertidos de la relación bilateral, ocurrido hace casi tres décadas.