El empresario tecnológico Elon Musk propuso que, en un futuro cercano, los gobiernos implementen una pensión universal elevada para hacer frente a la posible pérdida masiva de empleos derivada del avance de la Inteligencia Artificial (IA).
A través de su cuenta en X, el también director de Tesla y SpaceX sostuvo que esta medida sería clave para mantener la demanda de consumo, en un escenario donde el trabajo podría volverse opcional debido a la automatización.
Según Musk, el aumento en la emisión de dinero no representaría un problema siempre que la oferta de bienes y servicios crezca al mismo ritmo. En ese sentido, argumentó que la IA y los robots podrían multiplicar la productividad a niveles sin precedentes. No obstante, advirtió que este fenómeno también podría generar una caída significativa de los precios, por lo que sería necesario sostener la demanda mediante transferencias directas como las pensiones universales.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas en el ámbito económico. El economista Sanjeev Sanyal, integrante del Consejo Asesor Económico del Primer Ministro de la India, calificó la idea como insostenible para las finanzas públicas.
Sanyal también cuestionó la premisa de que la automatización provocará una escasez permanente de empleo. Recordó que, a lo largo de la historia, las innovaciones tecnológicas han desplazado ciertos trabajos, pero también han creado nuevas oportunidades laborales.
El especialista fundamentó su postura en lo que se conoce como la falacia del trabajo fijo, que sostiene erróneamente que existe una cantidad limitada de empleos en la economía. Bajo esta lógica, el aumento de la automatización o de la fuerza laboral reduciría las oportunidades disponibles, una idea que, según los economistas, no se sostiene en la práctica.
En paralelo, el director general de Uber, Dara Khosrowshahi, advirtió en una entrevista reciente que la IA podría reemplazar entre el 70 y el 80 por ciento de los trabajos humanos en las próximas décadas. Señaló que los empleos intelectuales podrían desaparecer en unos 10 años, mientras que actividades físicas como la conducción o la logística podrían automatizarse en un plazo de 15 a 20 años.
Actualmente, Uber cuenta con alrededor de 9.5 millones de conductores y repartidores a nivel global, muchos de los cuales, según Khosrowshahi, podrían ser sustituidos por vehículos autónomos en el futuro.
El debate sobre el impacto de la IA en el empleo y la viabilidad de una pensión universal continúa abierto, con posturas encontradas entre líderes tecnológicos y especialistas en economía.