El Servicio Postal Mexicano (SEPOMEX) enfrentaría un paro laboral a partir del primer minuto del 1 de mayo de 2026, luego de que el Sindicato Nacional de Trabajadores de SEPOMEX anunciara el estallido de huelga tras no lograr acuerdos con autoridades federales.
La medida implicaría la suspensión indefinida del reparto de cartas y paquetería en todo el país. El sindicato, que agrupa a cerca del 90% del personal, aseguró que la decisión responde a la falta de avances en negociaciones laborales que se han extendido por años sin soluciones de fondo.
Demandas laborales sin resolver
Entre las principales exigencias del gremio destacan la regularización de 2 mil 500 plazas laborales, mejoras en el parque vehicular, condiciones sanitarias adecuadas en los centros de trabajo, entrega de uniformes funcionales, distribución equitativa de cargas laborales y ajustes salariales.
El secretario general, Manuel Fermín Acevedo González, señaló que las mesas de diálogo han sido insuficientes y acusó falta de capacidad resolutiva por parte de las autoridades.
“La huelga estalla el primer minuto del 1 de mayo… no hay seriedad”, advirtió.
Falta de recursos y presión laboral
El sindicato también denunció deficiencias operativas, especialmente en el mantenimiento de vehículos utilizados para la distribución. Según el líder sindical, en algunos casos los propios trabajadores han tenido que cubrir gastos como combustible o reparaciones.
Además, alertó sobre el incremento en la carga laboral y los niveles de estrés entre el personal, derivados de la rotación constante de tareas sin condiciones adecuadas.
Riesgos por inseguridad
Otro punto crítico es la inseguridad en distintas regiones del país, donde trabajadores postales han sido objeto de amenazas por parte de grupos delictivos. Ante este panorama, el sindicato ha implementado medidas internas como cambios de zona para proteger al personal en riesgo.
Impacto nacional
De concretarse la huelga, más de 10 mil trabajadores sindicalizados suspenderían actividades, lo que afectaría significativamente el flujo de correspondencia y paquetería. Se estima que el impacto podría alcanzar hasta 98 millones de envíos durante el siguiente trimestre de 2026.
Las autoridades laborales aún podrían intervenir mediante mecanismos de conciliación para evitar la paralización total del servicio postal en el país.